Ramallo mantiene el monitoreo del río Paraná ante la llegada de El Niño

Desde Defensa Civil señalaron que mantienen un monitoreo permanente junto a entidades especializadas. Aclararon que, por el momento, no existen indicios que permitan anticipar una crecida extraordinaria del río Paraná.

río Paraná

Las advertencias sobre una posible crecida del río Paraná comenzaron a multiplicarse en distintos puntos de la región luego de que algunos municipios ribereños anunciaran medidas preventivas ante el avance del fenómeno climático El Niño. Sin embargo, en Ramallo la postura es de cautela: si bien el monitoreo es permanente, aseguran que aún no existen elementos para anticipar una situación similar a las grandes inundaciones registradas décadas atrás.

El director de Defensa Civil, Eduardo Izaurralde, explicó que el distrito participa de reuniones técnicas junto al Servicio Meteorológico Nacional y otros organismos especializados para seguir la evolución de los pronósticos y evaluar el posible impacto que podrían tener las lluvias durante los próximos meses.

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Según indicó, la declaración oficial de El Niño no implica automáticamente que se produzcan inundaciones de gran magnitud. De acuerdo con los análisis presentados en esos encuentros, las primeras consecuencias del fenómeno se sentirían en el noreste argentino a partir de septiembre, con precipitaciones superiores a las habituales.

Ese comportamiento podría influir en el caudal del Paraná, aunque todavía resulta prematuro determinar cuál será el impacto concreto sobre la región. Por ese motivo, Defensa Civil insiste en la necesidad de seguir la información oficial y evitar generar preocupación antes de tiempo.

Izaurralde recordó que Ramallo atravesó episodios de lluvias muy intensas durante febrero y marzo de este año, una experiencia que permitió identificar los sectores más sensibles y fortalecer las tareas preventivas.

“Vivimos esas lluvias abundantes en febrero y marzo. Desde ese momento se viene trabajando en distintas acciones para mejorar el escurrimiento del agua y reducir los inconvenientes que generan las tormentas”, señaló.

Entre esas tareas mencionó la limpieza de desagües y canales, además de campañas para evitar que ramas y residuos vegetales obstruyan el drenaje pluvial. En ese sentido, remarcó que la colaboración de los vecinos también resulta fundamental para disminuir el riesgo de anegamientos cuando se registran precipitaciones intensas.

Más allá de los trabajos realizados, el funcionario insistió en que el principal objetivo hoy es mantenerse informados sobre la evolución del fenómeno y actuar de acuerdo con la información técnica disponible.

Por el momento, las previsiones indican que las lluvias podrían incrementarse hacia fines de la primavera y durante el verano, aunque todavía no es posible determinar con precisión la magnitud que alcanzará el fenómeno ni sus consecuencias sobre el río Paraná.

En ese contexto, la recomendación es seguir de cerca los reportes meteorológicos y evitar conclusiones apresuradas. Si bien el escenario exige atención, desde Defensa Civil remarcan que no hay razones para hablar de una situación de emergencia en Ramallo.

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