En solo 48 horas, algunas zonas acumularon hasta 375 milímetros de precipitaciones, superando el promedio mensual de enero.

Florianópolis, la capital del estado de Santa Catarina, enfrenta lluvias torrenciales que han causado inundaciones masivas, obligando a numerosos ciudadanos a abandonar sus hogares y bloqueando rutas principales. En solo 48 horas, algunas zonas acumularon hasta 375 milímetros de precipitaciones, superando el promedio mensual de enero.
Las imágenes de calles inundadas y autos flotando se viralizaron rápidamente en redes sociales. En barrios turísticos como Canasvieiras, residentes y visitantes describieron la situación como inédita. La Defensa Civil instó a la población a no salir de sus hogares y habilitó refugios temporales para los afectados.
Rutas cortadas y caos vehicular
Las principales vías de acceso a Florianópolis, como la SC-401 y la BR-101, están parcialmente bloqueadas por deslizamientos de tierra. En Camboriú, una de las ciudades más afectadas, cayeron 167 milímetros en solo seis horas, complicando aún más el tránsito. Turistas argentinos que planeaban regresar a su país debieron retrasar sus viajes debido al estado de las rutas.

El gobernador Jorginho Mello confirmó que más de 180 personas fueron rescatadas hasta el momento. Además, municipios como Itajaí, Tijucas y Balneário Camboriú reportaron acumulados de lluvia sin precedentes, lo que mantiene a las autoridades en alerta máxima.
Pronóstico desalentador para el fin de semana
El Instituto Nacional de Meteorología de Brasil (INMET) advirtió sobre la continuidad de las lluvias intensas. Se esperan hasta 100 milímetros adicionales en las próximas horas, con alto riesgo de nuevos deslizamientos y anegamientos. Zonas como Bombinhas, Itapema y Porto Belo permanecen bajo vigilancia estricta.
La población enfrenta una situación crítica mientras las autoridades locales redoblan esfuerzos para mitigar los daños. Sin embargo, el pronóstico indica que el impacto de este fenómeno podría agravarse aún más en los próximos días.
Impacto en el turismo
La emergencia climática también golpea al turismo, uno de los principales motores económicos de Florianópolis. Miles de visitantes, incluidos muchos argentinos que eligieron el sur de Brasil para sus vacaciones, se vieron afectados por las lluvias torrenciales. Las inundaciones y el cierre de rutas principales han generado cancelaciones de reservas y dificultades para el traslado de turistas entre destinos.
En Camboriú, otra localidad popular entre los veraneantes, las calles anegadas y los deslizamientos han obligado a posponer actividades recreativas y a reprogramar traslados hacia otros puntos de interés. Algunos viajeros informaron largas demoras en las carreteras debido a las condiciones del terreno, mientras que otros optaron por abandonar sus planes y regresar a sus países de origen.
Las autoridades locales han habilitado albergues temporales para quienes no pueden regresar a sus alojamientos y continúan monitoreando la situación, aunque el pronóstico de más lluvias añade incertidumbre al panorama turístico.

