A través de un proyecto de ley presentado en la Cámara Baja de la Legislatura, los diputados provinciales Manuel Passaglia e Ignacio Mateucci buscan generar una normativa de alcance provincial que permita a los intendentes seguir el ejemplo de San Nicolás en el secuestro y la posterior destrucción de sistemas de escape antirreglamentarios. Después del histórico operativo de diciembre de 2024, esta semana la Municipalidad de San Nicolás anunció la compactación de otro centenar de motos ruidosas.

De la redacción de EL NORTE
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El de la madrugada del 15 de diciembre de 2024 no fue un operativo municipal y policial más en San Nicolás. Esa misma mañana, el intendente Santiago Passaglia anunciaba el secuestro de 113 motos de las que por entonces solían reunirse (incluso en mayor número) en el parque San Martín. Aquella conducta incivil había puesto a prueba durante largos meses la paciencia y los nervios de los vecinos del lugar. El motivo: los ruidos que emitían esos vehículos a través de sus sistemas de escape adulterados. El operativo cerrojo no solo fue histórico por la cantidad de motos secuestradas, sino también porque doce días más tarde la mayoría de ellas quedó definitivamente fuera de circulación: el municipio compactó motos y escapes libres y la medida fue celebrada no solamente por los vecinos perjudicados, sino por la comunidad en su gran mayoría. El caso incluso resonó a modo de ejemplo en otros municipios.
Aunque las reuniones de las madrugadas de fin de semana en el parque San Martín no volvieron a ser un problema, al cabo de casi un año y medio, otros lugares comenzaron a ser espacio de concentración de las mismas características, aunque en menor medida. Esta semana que pasó, la Municipalidad de San Nicolás informó la compactación a chatarra de otro centenar de motos por los mismos motivos.
Y no solo eso. El diputado provincial de Hechos y exintendente nicoleño Manuel Passaglia fue por más. Anunció la presentación de un proyecto de ley en la Cámara Baja de la Legislatura provincial cuyo objeto es el de extender el modelo local de combate contra la contaminación sonora en todo el territorio provincial.
El proyecto
La iniciativa busca estandarizar y endurecer las sanciones contra quienes circulen en motos con caños de escape adulterados, libres o no homologados. El proyecto —que apunta a combatir una de las principales fuentes de ruidos molestos en la provincia— propone, en los casos más graves, la compactación de los vehículos en infracción, además del decomiso y destrucción inmediata de los escapes ilegales.
La propuesta surge como respuesta a un reclamo creciente de los vecinos: la proliferación de escapes libres y modificados, que generan contaminación sonora en centros urbanos y afectan la calidad de vida, el descanso y la salud pública.
“Este proyecto tiene un objetivo muy claro: combatir los ruidos molestos que hoy son uno de los principales reclamos de los vecinos. No estamos hablando de algo menor. El ruido constante de escapes libres afecta el descanso, altera la salud y rompe la convivencia diaria”, señaló el exintendente entre los fundamentos de la iniciativa que firmó junto con su compañero de bloque, Ignacio Mateucci.
La propuesta incluye la prohibición no solo de la circulación de vehículos con escapes antirreglamentarios, sino también de toda la cadena de fabricación, comercialización, distribución, instalación y colocación de estos dispositivos, según se desprende de los artículos 4 y 5 del texto presentado. Se crea también un registro provincial de comercios y talleres habilitados para escapes de competición, con el objetivo de trazar y fiscalizar el destino de estos componentes.
Esta semana
Durante esta semana que pasó, la Municipalidad de San Nicolás informó que llevó adelante un nuevo proceso de compactación de más de 100 motos que fueron secuestradas en distintos operativos de control realizados en la ciudad, incluyendo el del último 11 de abril en la Costanera.
En esta oportunidad, el intendente Santiago Passaglia estuvo presente durante el procedimiento y destacó la importancia de sostener este tipo de medidas para garantizar el orden y la seguridad.
Las motocicletas compactadas habían sido retenidas por distintas infracciones, muchas de ellas vinculadas a la falta de documentación, incumplimiento de normas de tránsito y otras irregularidades.
“Quien no respeta las normas, enfrenta consecuencias”, expresó el intendente y remarcó la decisión de continuar con controles estrictos para promover una convivencia responsable en la vía pública.
“Este tipo de acciones forman parte de una política integral que busca reforzar la seguridad vial, desalentar conductas indebidas y generar mayor conciencia en la comunidad”, indicaban desde el municipio.

