El exmarido de Romina Yan publicó un comunicado en el que rechazó las denuncias de violencia realizadas por Valentín y recordó cómo atravesó la crianza de sus tres hijos tras la muerte de la actriz. Además, aseguró que no discutirá públicamente con el joven.

Darío Giordano rompió el silencio después de que su hijo Valentín Yan denunciara públicamente que él y su hermano Franco sufrieron violencia durante su infancia. A través de un comunicado difundido hoy, el exmarido de Romina Yan rechazó las acusaciones, se refirió a una causa judicial y expresó su postura frente al conflicto familiar.
“Quiero dejar algo en claro: rechazo las acusaciones de violencia que se me atribuyen. Ni antes ni después del fallecimiento de Romina hubo episodios de esas características en nuestra familia”, sostuvo en el escrito.
Además, agregó: “Como siempre sostuve, esos hechos que se denuncian nunca ocurrieron y, por lo tanto, nunca fueron comprobados”.
Por otra parte, Giordano repasó cómo atravesó la muerte de Romina Yan, ocurrida en septiembre de 2010: “La muerte inesperada y repentina de Romina destruyó el mundo que conocía. Nunca imaginé vivir una vida sin ella”.
“Viudo a los 36 años y en medio de ese dolor había algo que tenía absolutamente claro: quería estar con mis hijos y seguir siendo su papá”, manifestó.
En otro tramo del comunicado, Giordano aseguró: “Nunca pretendí ser un padre perfecto. Hice lo que pude, con las herramientas que tenía y en circunstancias que jamás hubiera imaginado atravesar”.
Asimismo, se dirigió a Valentín y Franco para reconocer que quizás no pudo responder a todas sus necesidades durante aquella etapa. “Aunque es posible que, en ese momento de duelo y dolor, yo no haya estado a la altura de lo que él y Franco necesitaban. Les pido perdón por eso y puedo entender su angustia”, expresó.

“No voy a discutir públicamente con mi hijo Valentín. No voy a responderle a través de los medios de comunicación. No voy a cuestionar sus sentimientos ni a exponer episodios de nuestra intimidad familiar para intentar demostrar que tengo razón”, aseguró.
“Siempre me resultó extraño que alguien ayudara a salir de un hogar supuestamente violento a dos menores y dejara allí a una pequeña de apenas siete años”, manifestó en referencia a Azul, quien actualmente tiene 20 años y estudia en el exterior.
“Hay personas poderosas que tienen la posibilidad de instalar su versión de una historia. Otras, como yo, apenas tenemos nuestra palabra. Pero la exposición pública, los contactos y el poder no convierten una versión en verdad”, escribió.


Durante el comunicado, también recordó las circunstancias que atravesó la familia tras la muerte de Romina y dejó una frase sobre aquel episodio: “Nunca pudimos entender con claridad qué pasó aquel 28 de septiembre de 2010”.
Finalmente, Giordano reiteró que no busca transformar el conflicto familiar en una disputa pública y manifestó su deseo de poder hablar en privado con sus hijos.
“Por encima de cualquier acusación, de cualquier conflicto y de cualquier diferencia, hay algo que nunca cambió: soy el papá de mis hijos. Los amo profundamente. Los amé desde el primer día y los voy a amar siempre”, concluyó.

