Darío Giordano negó violencia y defendió su rol de padre

Giordano habló tras las denuncias de sus hijos Valentín y Franco

Darío Giordano, ex pareja de Romina Yan, emitió un comunicado público

NewsITe

Luego de más de una década de silencio público, Darío Giordano, ex pareja de Romina Yan y padre de Valentín y Franco Yankelevich, difundió un extenso comunicado en el que rechazó de manera categórica las acusaciones de violencia familiar que le atribuyen sus hijos mayores. El productor televisivo afirmó que fue sobreseído por la Justicia en 2018 y sostuvo que nunca ejerció maltrato contra ellos.

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En el texto, al que accedió Noticias Argentinas, Giordano relató cómo fue el impacto de la muerte repentina de Romina Yan en 2010, cuando él tenía 36 años y quedó a cargo de los tres hijos de la pareja. “La muerte inesperada y repentina de Romina destruyó el mundo que conocía”, repasó, y recordó que debió afrontar el duelo propio mientras intentaba contener a los chicos que acababan de perder a su madre.

El productor describió que, en ese contexto, se vio rodeado de opiniones y presiones externas sobre cómo debía seguir adelante. Aseguró que, pese a las dificultades, su objetivo siempre fue permanecer junto a sus hijos y ejercer la paternidad. “Quería estar con mis hijos y seguir siendo su papá”, subrayó.

Negación de los malos tratos y referencia a la causa judicial

Giordano remarcó que las denuncias por violencia ya fueron analizadas por la Justicia y que, como resultado de esa investigación, fue sobreseído. “Rechazo las acusaciones de violencia que se me atribuyen. Estos hechos nunca ocurrieron y por lo tanto nunca fueron comprobados”, afirmó. También señaló que le duele la imagen que se construyó sobre su persona y que no se reconoce en ese retrato.

Además mencionó a sus otros dos hijos, Azul y Dante, y sostuvo que ninguno de ellos vivió situaciones como las que se describieron recientemente en los medios. Planteó como llamativo que, de tratarse de un hogar violento, se hubiese ayudado solo a salir a dos de los menores y no a la hija más chica, que entonces tenía siete años.

Relación con sus hijos y el pedido de no exponer el conflicto

En varios tramos del comunicado, Giordano buscó tomar distancia de una confrontación directa con Valentín, quien hizo públicas sus vivencias y cuestionamientos. “No voy a discutir públicamente con mi hijo Valentín”, enfatizó, al tiempo que aseguró que lo ama “con toda el alma” y pidió perdón si en el momento de mayor dolor no estuvo a la altura de lo que sus hijos necesitaban.

El productor insistió en que no pretende iniciar una batalla mediática y cuestionó que una historia familiar “tan dolorosa” se convierta en una disputa pública amplificada por el poder y la exposición. Sostuvo que durante años eligió preservar la intimidad de su familia y evitar convertir el sufrimiento por la muerte de Romina Yan en un espectáculo.

Derecho a réplica y esperanza de un diálogo en privado

Giordano explicó que decidió romper el silencio porque considera injusto que su falta de respuesta sea interpretada como una confirmación de las acusaciones. Recalcó que no escribe para pedir compasión ni presentarse como un padre perfecto, sino para “defender” su nombre, su historia y su lugar como padre.

En el cierre del comunicado, expresó su deseo de que en algún momento puedan conversar puertas adentro, sin cámaras ni intermediarios, sobre los conflictos que hoy se ventilan públicamente. “Por encima de cualquier acusación, de cualquier conflicto y de cualquier diferencia, hay algo que nunca cambió: soy el papá de mis hijos. Los amo profundamente. Los amé desde el primer día y los voy a amar siempre”, concluyó.

“Ser padre también significa estar dispuesto a soportar ese costo antes que iniciar una batalla mediática que solo puede provocar más dolor”, sostuvo Giordano en el comunicado.

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