Dardo Rocha: “Quien más firmes convicciones posee, no teme rectificarse”.

He aquí una breve reseña de la vida de un hombre propulsor y entusiasta. Fue abogado, gobernador y representante argentino en el exterior.

Dardo Rocha

Por José Narosky
Para EL NORTE

A Dardo Rocha se lo menciona especialmente, por haber sido el fundador de la Ciudad de La Plata.

Y es merecedor de ese recuerdo, porque, habiendo sido elegido gobernador de la pcia. de Buenos Aires, a solo cuatro días de iniciar su mandato, elevó un proyecto a la Legislatura Provincial, para crear la Capital de la provincia. Y se efectivizó su iniciativa, en unos terrenos altos del municipio de Ensenada, denominados precisamente “Lomas de la Ensenada”.

El Senado lo aprobó y el Poder Ejecutivo lo promulgó. Y el 19 de noviembre de 1882 se inauguró la nueva Capital provincial. Se la denominó La Plata.

El gobierno que el Dr. Dardo Rocha encabezaba hacía un año y medio que había asumido el cargo y ese 19 de noviembre trasladó su sede a La Plata, ya definitivamente.

Pero Dardo Rocha había tenido muchos logros. Entre estos, dotó a La Plata de una Universidad, de la que fue el primer Rector.

  • Promulgó la primera ley sobre patentes e invenciones.
  • Propulsó una ley de protección de industrias nacionales.
  • Pero además ocupó cargos de jerarquía. Entre ellos fue magistrado de la Suprema Corte. También Diputado y Senador.

Rocha residió –salvo su etapa de funcionario provincial- en Buenos Aires con su esposa y sus cinco hijos en una vieja casona propiedad de sus padres, en la calle Lavalle, entre Suipacha y Esmeralda, en el centro de Buenos Aires.

Era abogado, recibido a los 25 años.

Finalmente como diplomático, representó a nuestro país ante los gobiernos de Bolivia y Paraguay. Y hasta fue candidato a Presidente de la República, derrotado en las urnas por Juárez Celman.

Y una anécdota que define su personalidad, con más claridad que sus logros o sus cargos.

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Un exministro de su gobierno –cuando Dardo Rocha era gobernador-, había sido desplazado por este por alguna irregularidad en su desempeño, lindante con la corrupción.

El ministro fue, naturalmente, obligado a renunciar. Tiempo después, en una charla informal con un periodista que se comprometió a no darle divulgación a la declaración del funcionario desplazado, el exministro se expresó muy mal de Rocha, incluso aludiendo –mejor diría, inventando- facetas negativas de la personalidad del gobernador y atribuyéndole falsamente, una incapacidad total para gobernar.

El periodista, publicó –quebrantando su promesa- todos los infundios vertidos por el ministro saliente.

Rocha averiguó el lugar donde este se desayunaba diariamente y allí concurrió.

Se sentó entonces frente a su exfuncionario, quien palideció ostensiblemente. Y sin que Rocha le preguntase nada, expresó:

-Dr. Rocha. Créame que el periodista distorsionó mis palabras. Sabe cómo lo respeto a Ud.

Y entonces el gobernador Rocha le dijo: “Sólo he venido para que Ud. me explique las carencias que me atribuye, ya que tengo la “intuición” que pueden ser reales. Y quizá, agregó Rocha y se lo manifiesto sinceramente, tenga más aspectos negativos, que los que Ud. manifestó al periodista. Pero simplemente quería aclararle que las que Ud. mencionó como “hipocresía e insensibilidad”, esas carencias no las tengo. Buenos días. Y se retiró.

Creo que esta breve anécdota nos da el perfil de Dardo Rocha.

Porque los hombres, que menos se perdonan a sí mismos, más perdonan a los demás. Y demostró su integridad moral. Porque siendo gobernante pudo defenderse con las armas que da el poder. Pero no lo hizo.

Y esta reflexión final para Dardo Rocha en forma de aforismo: “Quien más firmes convicciones posee, no teme rectificarse”.

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