Daniel Samberzelle representará a San Nicolás en el primer encuentro nacional de Granaderos a Caballo

Pasaron 34 años desde el momento en que fuera designado a ser parte de la “sangre azul”, un lapso de tiempo que no debilita su pasión. Por el contrario, la agiganta. Debido a esto, ahora se prepara para encarar “a todo pulmón” otra patriada en busca de mantener vivos los valores del General José de San Martín en un nuevo aniversario de su paso a la inmortalidad.

Daniel Samberzelle portando la bandera nacional, escoltado por dos miembros del regimiento. Foto/cortesía del entrevistado.

Nicolás Fenley
redacció[email protected]

Claro está que hay momentos en la vida de las personas que los marcan a fuego. Por esto cuando alguien ingresa a la gomería de Daniel Samberzelle y visualiza la bandera de la unidad de granaderos colgando de sus paredes, sabe que hay algo más detrás. Además, como esas casualidades tan inciertas del destino este comercio no podía estar en otro lugar de la ciudad que no sea el barrio San Martín.

Precisamente esta pasión por la “unidad” -nombre que el protagonista de esta historia utiliza para hablar del regimiento- se despertó a fines de 1989. En aquellos años cuando aún estaba vigente el servicio militar obligatorio, a este nicoleño le tocó en suerte -o quién sabe quizás ya estaba destinado- pertenecer a la “sangre azul”.

“A medida que pasa el tiempo te das cuenta de lo que representa”, asevera el soldado reservista mientras dialoga con sus clientes en un local que por momentos se transforma en un punto de reunión barrial. Sin embargo, algo que no pasa desapercibido a pesar de la vorágine comercial es la emoción que crispa su piel y le dibuja una tímida sonrisa al repasar sus vivencias.

Para toda la vida

Si bien las máximas y los valores provenientes del prócer hoy son homenajeados en distintos ámbitos -desde redes sociales hasta escuelas-, nada se compara al sentido de pertenencia que interpela a cada persona que supo pasar por la unidad. “Vos morís siendo granadero. Lo vamos a ser hasta el último día de nuestras vidas”, asegura Daniel sin pretender exagerar el sentimiento. Sin embargo, no pasa por alto el trabajo que junto a sus compañeros de todo el país realizan hace varios años para revalorizar la figura de San Martín. Y de esta manera evitar que caiga en el olvido.

En esa línea recuerda el momento bisagra que aún atesora como si hubiese sido ayer. “Cuando te ponés el uniforme es algo que te marca la vida”, rememora sobre el día que recibió por parte de sus autoridades la pechera y comenzó formar parte oficialmente del regimiento.

“Es sentir el legado del General”, asevera Samberzelle. Esta actual facción del Ejército Nacional lleva en sus espaldas 211 años de historia desde su creación el 16 de marzo de 1812. Un largo paso del tiempo que no debilita su apego a la formación signada desde su origen.

Sobre esto, Daniel destaca que es una actitud que traslada en su rutina diaria siempre con el respeto como insignia y dejando los momentos más distendidos -hasta con bromas incluidas- para su entorno más cercano. “Te forman con los valores sanmartinianos, una disciplina intachable”, afirma.

Por otro lado, la tarea de los Granaderos a caballo no es para nada sencilla dado que cargan con la responsabilidad del cuidado del máximo mandatario del Estado argentino. “El granadero es escolta y custodia de la casa presidencial”, cuenta el nicoleño que supo formar parte de estas labores durante los mandatos de Raúl Ricardo Alfonsín y Carlos Saúl Menem. No obstante, su custodia no termina en Casa Rosada y se extiende a la Quinta de Olivos, sitio en el que residen los mandatarios. “Somos la última pared antes del presidente y su familia”, detalló en diálogo con EL NORTE. Precisamente la unidad está encargada del resguardo adentro del perímetro de la vivienda, mientras que el exterior es jurisdicción de las Fuerzas Federales.

Viaje a Tulumba

En Córdoba

Con motivo de un nuevo 17 de agosto, este sábado 19 y domingo 20 en la localidad cordobesa de Villa Tulumba, tendrá lugar el primer encuentro nacional de granaderos a caballo. La elección de dicha ciudad se fundamenta en que allí se erige el “cristo de los granaderos”, el primer monumento de carácter religioso levantado en el país en honor a este batallón.

Para dicho evento, Samberzelle será el encargado de llevar el nombre de San Nicolás. Además, tendrá una encomienda muy especial ya que previo a emprender viaje pasó por la ciudad de San Lorenzo, precisamente por el “campo santo”, lugar donde se libró el histórico combate el 3 de febrero de 1813. Autorizado por el Ejecutivo de esa ciudad santafesina, el nicoleño llevará consigo en una urna tierra certificada del mencionado campo de batalla como ofrenda a José Márquez, uno de los soldados que perdió su vida en esa lucha y que nació en la ciudad que alojará a cientos de unidades de todo el país.

Respecto a ese viaje a la ciudad sanlorencina, expresó: “Se te llenan los ojos de lágrimas cuando estás ahí”. En esa línea, su recorrido en auto para dar cuenta de la impensada gesta liderada por el prócer nacido en Yapeyú: “Todo esto lo hizo San Martín a caballo, acá peleó y defendió la Patria”, subrayó con una admiración que se abre paso entre sus ojos y que reafirma una vez más que el legado inquebrantable de los granaderos a caballo persistirá con el paso de los años en la historia argentina.

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