El presidente ecuatoriano habla de “guerra” contra el crimen organizado

NewsITe
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, afirmó que su país está “peleando una guerra” contra el crimen organizado y confirmó el ingreso a una nueva etapa en la estrategia de seguridad. En una entrevista concedida a Radio Centro, desde la ciudad portuaria de Guayaquil, el mandatario explicó que el Gobierno busca golpear el corazón económico de las organizaciones criminales para reducir de manera duradera su capacidad operativa.
Guayaquil, uno de los principales polos económicos del país sudamericano, se convirtió en los últimos años en símbolo de la violencia ligada al narcotráfico y a bandas armadas. En ese contexto, Noboa ratificó que la prioridad oficial es reforzar la presencia del Estado y respaldar a las fuerzas de seguridad en los territorios más afectados.
La nueva fase de la política de seguridad se enmarca en el Plan Nacional de Seguridad Integral 2025-2029, declarado política pública mediante un decreto ejecutivo firmado el 14 de julio, tras la aprobación del documento el 9 de marzo. Ese plan funcionará como hoja de ruta del Gobierno para los próximos cuatro años e identifica las principales amenazas que enfrenta Ecuador, con especial foco en el crimen organizado transnacional.
Tribunales militares y respaldo a las fuerzas de seguridad
Entre los puntos más novedosos del plan se encuentra la creación de tribunales militares especializados para juzgar los actos cometidos por miembros de las fuerzas de seguridad. Según explicó Noboa, esta medida apunta a brindar mayor cobertura jurídica a militares y policías que actúan en operativos complejos contra bandas delictivas.
“Eso le da también tranquilidad y seguridad a nuestras Fuerzas Armadas de que van a ser juzgados acorde, que ellos pueden hacer su trabajo, y si se apegan estrictamente a las normas militares, no van a ser juzgados de una manera errónea”, argumentó el jefe de Estado. El mandatario remarcó además que este tipo de estructuras judiciales existen en distintos países, incluidos algunos de América Latina, y aseguró que no implican impunidad en casos de eventuales abusos o violaciones de derechos humanos.
Impacto en las cifras de homicidios y desafíos pendientes
De acuerdo con datos del Ministerio del Interior de Ecuador, entre enero y mayo de 2026 se registraron 3.485 homicidios intencionales, frente a los 4.085 contabilizados en el mismo período de 2025. La comparación muestra una baja significativa en la cantidad de muertes violentas, un indicador que el Gobierno vincula con el despliegue de fuerzas de seguridad, los estados de excepción focalizados y el endurecimiento de las políticas contra el crimen organizado.
No obstante, especialistas en seguridad advierten que, pese a la caída en los homicidios, Ecuador sigue enfrentando altos niveles de conflictividad en cárceles, extorsiones y delitos vinculados al narcotráfico. En ese marco, la efectividad del plan 2025-2029 dependerá de la capacidad estatal para combinar acciones represivas con políticas sociales, control de fronteras y cooperación internacional.
“Estamos peleando una guerra”, sostuvo Noboa, al marcar que el objetivo central es desarticular la estructura económica de las organizaciones criminales y recuperar el control sobre los territorios disputados.
Con la declaración formal del plan como política pública y la creación de instancias judiciales específicas para el personal militar, el Gobierno ecuatoriano busca consolidar una estrategia de largo plazo. El país se mantiene bajo la mirada atenta de la región, que sigue de cerca la evolución de la violencia y las respuestas estatales en uno de los nuevos focos de tensión en Sudamérica.

