Cuba ya es el país más envejecido de América Latina

Cuba enfrenta el desafío de una población cada vez más longeva

Adultos mayores en Cuba, el país más envejecido de la región

NewsITe

Cuba se consolidó como el país más envejecido de América Latina y el Caribe, según un informe reciente de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI). Más de una cuarta parte de sus habitantes supera los 60 años, una dinámica que plantea fuertes desafíos económicos, sociales y sanitarios para el futuro inmediato.

[p_ad_box]

De acuerdo con el reporte oficial “El envejecimiento de la población. Cuba y sus territorios 2025”, la isla cuenta con una población total estimada de 9.434.593 personas. De ese total, 2.519.823 tienen 60 años o más, lo que representa el 26,7% de los residentes. El salto demográfico es significativo: en los últimos 23 años la cantidad de personas mayores se incrementó en 880.561, desde el censo nacional de 2002.

La ONEI subraya que Cuba se transformó en una “sociedad envejecida en un corto tiempo”, con un crecimiento acelerado del segmento de 60 años y más, que avanzó 7,3 puntos porcentuales entre 2015 y 2025. Este proceso responde a una combinación de factores: baja natalidad sostenida, aumento de la esperanza de vida y, en paralelo, una emigración persistente de población joven en edad laboral.

Provincias más envejecidas y brecha por género

El informe también detalla diferencias marcadas entre regiones. Villa Clara encabeza el ranking de envejecimiento, con el 30,2% de su población con 60 años o más, seguida por La Habana, con el 29,1%. En el otro extremo se ubica Guantánamo, que presenta el menor grado de envejecimiento, aunque igualmente elevado, con el 23,3%.

La estructura por género confirma una tendencia global: hay más mujeres mayores que varones. En Cuba, la población femenina envejecida supera los 1,3 millones de personas, mientras que los hombres mayores apenas superan 1,1 millones. Este dato tiene impacto directo en la planificación de políticas públicas, ya que las mujeres suelen concentrar más años de jubilación y mayores necesidades de cuidado y atención sanitaria prolongada.

Índice de envejecimiento y presión sobre la población activa

Uno de los indicadores clave del estudio es el índice de envejecimiento, que compara la cantidad de personas de 60 años y más con el número de menores de 15 años. Cuba registró un “valor elevado” al cierre de 2025: 1.712 mayores por cada 1.000 niños y adolescentes de hasta 14 años. Es decir, hay más adultos mayores que población infantil y juvenil.

Otro dato preocupante es la relación de dependencia demográfica, que mide cuántas personas en edades consideradas inactivas —menores de 15 y mayores de 60— dependen de cada 100 habitantes en edad laboral (15 a 59 años). En 2025, en la isla se contabilizaron 733 personas en edades inactivas por cada 1.000 en edad activa, lo que implica una presión creciente sobre quienes sostienen el sistema productivo, previsional y de cuidados.

“Un valor alto indica mayor presión sobre la población activa, pues debe sostener a más dependientes”, advierte el informe de la ONEI, que vincula este escenario con la necesidad de replantear el modelo de desarrollo.

Respuesta oficial y perspectiva global

El presidente Miguel Díaz-Canel reconoció recientemente, en un pódcast, que la dinámica demográfica cubana está marcada por el envejecimiento y que se trata de un desafío estratégico para el país. Según afirmó, el Gobierno impulsa programas específicos para atender de manera prioritaria y diferenciada a las personas de la tercera edad, tanto en materia de salud y cuidados como en inclusión social.

En línea con la advertencia de la ONEI, el reporte subraya que Cuba deberá reorientar su modelo económico “hacia la sostenibilidad demográfica”, lo que implica repensar el mercado laboral, el sistema previsional, la infraestructura sanitaria y las redes de cuidados comunitarios.

La situación de la isla se inscribe, además, en una tendencia global. Naciones Unidas proyecta que, hacia fines de la década de 2070, la población mundial de 65 años o más alcanzará los 2.200 millones de personas y superará a la de menores de 18 años. Sin embargo, Cuba se ubica entre los países que encaran este fenómeno de manera más temprana y acelerada en la región, lo que obliga a diseñar respuestas urgentes y de largo plazo.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -