La Unión Eléctrica informó que una desconexión total dejó sin servicio a toda la isla. Las autoridades investigan las causas del corte en medio de la crisis energética.

Un nuevo apagón total afectó este lunes a Cuba y dejó sin suministro eléctrico a toda la isla. La empresa estatal Unión Eléctrica de Cuba (UNE) informó que el sistema eléctrico nacional sufrió una “desconexión total” y que las autoridades trabajan para determinar las causas del incidente.
A través de un mensaje publicado en la red social X, la compañía señaló que “se investigan las causas” de la falla que afectó a los 9,6 millones de habitantes del país.
Se trata del tercer apagón general registrado en los últimos seis meses y del octavo desde finales de 2024, en un contexto marcado por una profunda crisis energética y económica.
Según la información difundida, el envejecimiento del sistema eléctrico y el bloqueo petrolero que Estados Unidos aplica a la isla desde enero agravaron la situación. En ese escenario, los cortes de energía se volvieron habituales. En La Habana pueden extenderse durante 24 horas, mientras que en otras regiones del país llegan a superar las 70 horas.
Desde enero, Washington autorizó el ingreso de un solo buque petrolero ruso con 100.000 toneladas de combustible, una situación que también condicionó el abastecimiento energético.
La generación eléctrica de Cuba depende principalmente de siete centrales térmicas con más de cuatro décadas de funcionamiento. Las frecuentes averías, los trabajos de mantenimiento y la utilización de grupos electrógenos alimentados con diésel importado reducen la capacidad del sistema para responder a la demanda.
La apuesta por la energía solar
Frente a la crisis energética, el Gobierno cubano impulsó un plan para ampliar la generación mediante energía solar con el apoyo de China, entre otros países.
Entre 2025 y comienzos de 2026 instaló 56 parques solares fotovoltaicos, que aportan más de 1.000 megavatios y representan alrededor del 10% de la producción total de electricidad.
A finales de 2024, esa participación alcanzaba el 3%. Las autoridades proyectan elevarla hasta el 15% antes de que finalice 2026 como parte de la estrategia para reducir la dependencia del petróleo.

