Cuatro homicidios en 24 horas profundizan el terror en Rosario

Cuatro asesinatos en un día reavivan la ola de violencia en Rosario

Patrullero policial en operativo nocturno en Rosario

NewsITe

La violencia volvió a golpear con fuerza a Rosario: en apenas 24 horas se registraron cuatro homicios en distintos puntos de la ciudad, en un nuevo capítulo de la escalada criminal que tiene en vilo a las autoridades provinciales y nacionales. Los hechos, que se concentraron entre la noche del miércoles y la del jueves, incluyeron ataques a balazos frente a un kiosco, una balacera contra una vivienda, una ejecución a tiros y un crimen que se investiga como posible robo.

El primer episodio ocurrió el miércoles por la noche en la calle Ricardo Rojas, cuando al menos dos atacantes abrieron fuego contra Alexis Damián Barrios, de 36 años, y una mujer que lo acompañaba frente a un kiosco del barrio. La joven resultó herida de un disparo en la pierna y se encuentra fuera de peligro, mientras que Barrios recibió impactos de arma de fuego en el tórax, el brazo y la pierna derecha, lesiones que le provocaron la muerte poco después de ser trasladado a un centro de salud.

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Horas más tarde se produjo el segundo homicidio, en una vivienda ubicada en la calle Machaín al 1800. Vecinos alertaron a la Policía por una intensa balacera contra el domicilio y, al llegar los efectivos, encontraron sin vida a Oscar Ramón Sarria, de 62 años. De acuerdo con información preliminar, Sarria había estado involucrado en un hecho violento hace casi tres años, cuando baleó a un vecino. Por ese caso fue condenado y cumplió una pena de prisión, según consignó el portal Rosario3. Los investigadores aún no pudieron establecer si ese antecedente guarda relación con el ataque actual.

El tercer crimen se registró este jueves frente a la casa de la pareja de la víctima. Un joven de 29 años, identificado como Agustín Adrián Torales, fue ejecutado de ocho disparos que impactaron principalmente en el torso y en los brazos. Testigos indicaron que los agresores se dieron a la fuga inmediatamente después del ataque. Torales murió en el lugar pese a los intentos de asistencia médica.

Un jubilado asesinado y la preocupación por la inseguridad

El cuarto homicidio tuvo lugar en la noche del jueves y tuvo como víctima a un jubilado de 75 años, hallado sin vida dentro de su vivienda. El cuerpo fue encontrado en medio de un importante desorden, y familiares advirtieron el posible faltante de distintos elementos personales y domésticos, por lo que la principal hipótesis apunta a un homicidio en ocasión de robo. Peritos de la Policía de Investigaciones trabajaron en la escena para relevar huellas, rastros y registros fílmicos de la zona.

Las cuatro muertes profundizan la preocupación por la situación de inseguridad en Rosario, una ciudad que desde hace años acumula cifras alarmantes de homicidios, muchos de ellos vinculados a disputas entre bandas criminales, narcomenudeo y ajustes de cuentas. Con cada nuevo caso se renuevan los reclamos de vecinos, organizaciones sociales y sectores políticos para que se refuercen los controles, se mejore la presencia policial y se avance en investigaciones que apunten a las estructuras del delito organizado.

  • Cuatro homicidios en 24 horas en distintos barrios de Rosario.
  • Dos ataques a balazos, una ejecución a tiros y un posible crimen en ocasión de robo.
  • Víctimas de 29, 36, 62 y 75 años, en contextos de extrema violencia.
  • Las causas están en manos de la Fiscalía de Homicidios y unidades especiales.

La seguidilla de crímenes vuelve a instalar el debate sobre cómo frenar la violencia urbana y el avance de las economías ilegales en Rosario.

Los cuatro casos son investigados por fiscales de Homicidios del Ministerio Público de la Acusación de Santa Fe, junto con unidades especiales de la Policía provincial. Mientras se analizan cámaras de seguridad, testimonios y peritajes balísticos, crece el hermetismo oficial sobre las líneas de investigación. En los barrios afectados, en cambio, prevalece una sensación de miedo e incertidumbre ante una violencia que, lejos de ceder, parece ganar terreno día a día.

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