Macri y Kicillof compartieron mesa y un tenso saludo en Expoagro

NewsITe
En la cena de inauguración de Expoagro, la muestra agroindustrial más importante de la Argentina, el expresidente Mauricio Macri y el gobernador bonaerense Axel Kicillof coincidieron en la misma mesa y protagonizaron una postal política que no pasó desapercibida: un saludo protocolar con apretón de manos que rápidamente se volvió tema de conversación.
La disposición de las ubicaciones respondió al protocolo del evento, por lo que ambos dirigentes quedaron sentados frente a frente en una mesa donde también se encontraban otras figuras de peso del oficialismo y la oposición. Entre los presentes se destacaron el dirigente libertario Sebastián Pareja, referente del espacio de Javier Milei en la provincia de Buenos Aires, y el intendente de San Nicolás, Santiago Passaglia, anfitrión político de la jornada.
Consultado por la prensa al finalizar el encuentro, Macri respondió con ironía al ser preguntado por su saludo con el mandatario provincial. “Lo quiero mucho”, lanzó entre risas, en una frase que combinó humor y distancia política, y que rápidamente comenzó a circular en ámbitos políticos y mediáticos como una nueva muestra de la tensión entre el PRO y el kirchnerismo.
Desde el entorno de Kicillof, en cambio, buscaron bajarle el tono al episodio. Voceros de la Gobernación bonaerense consultados por la Agencia Noticias Argentinas remarcaron que se trató únicamente de “un saludo protocolar”, encuadrado dentro de las reglas de convivencia institucional habituales en este tipo de eventos donde confluyen dirigentes de distintos espacios.
Expoagro, agro y política: mensajes cruzados hacia el campo
Más allá del gesto inicial, tanto Kicillof como Macri aprovecharon su presencia en Expoagro para enviar mensajes al sector agropecuario, en un contexto de discusiones abiertas sobre el rumbo económico y la presión impositiva que enfrenta el campo.
En su intervención, el gobernador bonaerense destacó el rol estratégico de la provincia de Buenos Aires al definirla como la “principal provincia agropecuaria” del país. Hizo hincapié en el peso productivo del territorio bonaerense, la generación de empleo asociada a las economías regionales y la necesidad de acompañar al sector con políticas públicas que contemplen infraestructura, crédito y previsibilidad.
Macri, por su parte, eligió respaldar al presidente Javier Milei y valoró el rumbo económico que impulsa el actual gobierno nacional. En esa línea, reiteró uno de los reclamos históricos de su espacio hacia el sistema tributario argentino: la eliminación gradual de las retenciones a las exportaciones agropecuarias, un tema central para los productores y empresarios que cada año se dan cita en Expoagro.
El cruce de miradas entre un gobernador alineado con el kirchnerismo y un expresidente identificado con la oposición dialoguista, en un escenario dominado hoy por el oficialismo libertario, convirtió a la cena inaugural de Expoagro en una vidriera política donde gestos, frases y posicionamientos tuvieron casi tanto peso como las novedades del sector.
El saludo entre Macri y Kicillof, relativizado por ambas partes, dejó en evidencia que la convivencia institucional persiste, aun en un clima de fuerte polarización y bajo la sombra de un nuevo oficialismo nacional.
Con el campo en el centro del debate económico y fiscal, Expoagro vuelve a funcionar como un termómetro político donde cada gesto, desde un apretón de manos hasta una declaración irónica, se lee en clave de futuro y de alianzas posibles en la escena nacional.

