Fundición San Cayetano tiene 70 años de trayectoria, emplea a 260 trabajadores y exporta cerca del 80% de su producción. La empresa atribuyó sus dificultades a la apertura de importaciones, la apreciación del peso, la caída de pedidos y el costo del crédito.

Fundición San Cayetano, considerada la mayor fundición de Argentina, recurrió a la Justicia para reestructurar sus deudas después de atravesar un deterioro financiero. La compañía presentó su concurso preventivo el 9 de junio y declaró un pasivo de $34.187 millones.
La empresa tiene 70 años de trayectoria, emplea a 260 trabajadores y exporta alrededor del 80% de su producción. Desde su planta ubicada en Burzaco fabrica piezas de gran porte destinadas a las industrias siderúrgica, petrolera, minera y energética.
En su presentación judicial, la compañía atribuyó su situación a una combinación entre la apertura de las importaciones, la apreciación del peso, la pérdida de pedidos y el costo del crédito. Además, sostuvo que las dificultades no se originaron en el funcionamiento de la planta, sino en las condiciones económicas bajo las cuales desarrolla su actividad.
La empresa apuntó a las importaciones y la apreciación del peso
Fundición San Cayetano explicó en el expediente que fabrica bienes de capital transables y compite con productores internacionales tanto dentro del país como en sus mercados de exportación. La firma se definió como una “tomadora de precios internacionales” y señaló que trabaja con márgenes reducidos.
“Desde principios del año 2024, la apertura de las importaciones y la revaluación de nuestro signo monetario, impulsadas por el actual modelo económico del país, nos llevó a una asfixia en el desarrollo de nuestra actividad”, sostuvo la compañía ante la Justicia.
Según su presentación, desde entonces enfrentó una combinación de menor demanda, presión para reducir precios y una estructura de costos que dificultó la competencia con proveedores internacionales. Uno de sus principales clientes redujo sus pedidos aproximadamente un 50%.
Ante esa caída, la empresa aseguró que aceptó reducciones de precios solicitadas por sus compradores para conservar los negocios y sostener los puestos de trabajo. La competencia proveniente de China también aparece entre los principales factores mencionados.
“Los proveedores originarios de la República Popular China están presentes en todos los mercados en el que participamos, con precios que oscilan a la mitad del nuestro”, afirmó la compañía.
Una empresa con 70 años y fuerte presencia exportadora
Fundición San Cayetano comenzó a operar en 1956, cuando Nazareno Sforzini, un inmigrante italiano dedicado a la actividad, puso en marcha la empresa. En 1979 trasladó su planta a Burzaco y desde allí amplió progresivamente su capacidad productiva.
Durante la década de 1980 incorporó la fabricación de piezas destinadas a la industria petrolera. Posteriormente comenzó a producir cilindros para trenes de laminación y sumó negocios relacionados con la minería, la energía y otras actividades de la industria pesada.
Actualmente, cerca del 80% de su producción se destina a mercados externos. Entre sus clientes figuran compañías como Ternium Siderar, Nucor Steel, Steel Dynamics, Cleveland-Cliffs, Glencore, Codelco y CSN.
La caída de la actividad industrial durante 2026
La presentación de la compañía se produce en un contexto de retroceso de la actividad manufacturera. Durante los primeros siete meses de 2026, la industria acumuló una caída y algunas ramas vinculadas con maquinaria y equipos registraron bajas superiores al promedio.
En julio, la producción manufacturera cayó 4,9% frente al mismo mes del año anterior y 5% respecto de junio. El segmento de maquinaria y equipos registró una contracción interanual del 26,7%.
Fundición San Cayetano busca ahora reestructurar un pasivo de $34.187 millones mediante el concurso preventivo. Mientras avanza el proceso judicial, la compañía mantiene una estructura de 260 trabajadores y una producción orientada principalmente al mercado externo.

