La familia de Juan Carlos Rojas insiste en que la Justicia revise las pericias

NewsITe
La causa por la muerte violenta del exministro de Desarrollo Social de Catamarca, Juan Carlos Rojas, atraviesa una nueva etapa de tensión judicial. A más de tres años y medio del hecho, la investigación sigue sin una respuesta concluyente sobre cómo murió el funcionario, mientras se acumulan denuncias por pruebas perdidas, fallas técnicas y un trabajo criminalístico deficiente.
La querella que representa a la familia de Rojas apeló la decisión judicial que rechazó declarar nula la junta médica realizada en Córdoba. Ese ateneo forense, considerado clave para definir si se trató de un homicidio, un accidente o una caída en medio de un forcejeo, estuvo signado por problemas de audio que limitaron la participación del perito de parte, el médico José Fenoglio.
Fenoglio y el abogado de la familia, Iván Sarquís, intervinieron de manera remota, pero, según la presentación, las fallas técnicas impidieron un debate en igualdad de condiciones con el resto de los especialistas. El perito tuvo que recurrir al envío de mensajes de voz por WhatsApp para expresar su postura, un mecanismo que la querella considera incompatible con una deliberación científica seria.
El juez de Control de Garantías, Lucas Vaccaroni, reconoció que el perito no pudo expresarse en forma directa durante la junta, aunque entendió que el intercambio de audios fue suficiente para garantizar su participación. Por eso decidió mantener la validez del procedimiento y desestimar el pedido de nulidad, resolución que ahora quedó bajo revisión de la Cámara de Apelaciones.
Una muerte violenta sin explicación clara
Rojas fue hallado sin vida en diciembre de 2022, cuando aún integraba el gabinete del gobernador Raúl Jalil. El ateneo forense concluyó que sufrió una muerte violenta y que la lesión craneal fatal pudo producirse por un único impacto contra una superficie plana. Sin embargo, no pudo confirmar ni descartar de manera categórica la participación de terceras personas.
Los propios especialistas señalaron que las falencias en la preservación de la escena del hecho y en el levantamiento de rastros de sangre impiden inclinarse con certeza por una mecánica. A eso se suma la denuncia por parte de la querella de la pérdida o extravío de registros de cámaras privadas y del sistema SAE 911, además de inconsistencias en el manejo del teléfono celular de Rojas mientras estaba bajo custodia estatal.
Fallas investigativas y costo político
El deterioro probatorio no solo complica la búsqueda de la verdad judicial, sino que también incrementa el costo político para la administración provincial. Rojas era ministro en funciones y la investigación depende íntegramente de organismos locales: fuerzas de seguridad, sistema de emergencias, forenses y Ministerio Público Fiscal, todos bajo la órbita del Estado catamarqueño.
- Escena del hecho cuestionada por deficiencias criminalísticas.
- Registros fílmicos perdidos o no resguardados a tiempo.
- Elementos potencialmente contaminados u omitidos en la recolección de pruebas.
- Problemas técnicos en una junta médica considerada decisiva.
Ante este cuadro, la Fiscalía a cargo de Hugo Costilla decidió citar a más de 200 trabajadores del Ministerio de Desarrollo Social. Las entrevistas comenzarán el lunes 10 de agosto, a razón de diez personas por día, y deberán ser registradas en video. El objetivo es reconstruir los movimientos previos del ministro, las relaciones laborales y cualquier dato que aporte a las hipótesis en juego.
“Lo único indiscutible es que un ministro en funciones murió de manera violenta y, a casi cuatro años, el Estado aún no puede explicar cómo ocurrió”, resumen allegados a la causa, en diálogo con fuentes judiciales.
La Cámara deberá resolver ahora si los problemas técnicos en la junta médica afectaron el derecho de la familia a controlar la producción de prueba o si se trató de dificultades involuntarias sin peso para invalidar el procedimiento. Mientras tanto, la causa sigue atrapada entre peritajes controvertidos, documentos que ya no están y una pregunta central que permanece sin respuesta.

