El Tribunal de La Matanza define la situación de uno de los acusados

NewsITe
El próximo lunes 5 de octubre, a las 13:00, el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 3 de La Matanza dará a conocer el veredicto contra José Armando Fernández Sosa, uno de los acusados por el crimen de Jennifer Campos, la adolescente de 13 años asesinada durante un violento robo en la localidad bonaerense de Virrey del Pino, el 18 de enero de 2024.
La madre de la víctima, Ruth Calle, confirmó la fecha de la sentencia en diálogo con la agencia Noticias Argentinas y expresó su desconfianza en la efectividad de las penas previstas para este tipo de delitos. Durante la audiencia de alegatos, el fiscal Alfredo Luppino pidió prisión perpetua para Fernández Sosa por homicidio calificado criminis causa y robo calificado por el uso de armas, las figuras penales más graves contempladas para este tipo de hechos.
“Es la pena máxima que termina siendo una mentira; al final son 30 años y mi niña no vuelve más”, cuestionó Ruth, quien declaró ante el tribunal junto al padre de Jennifer y otros testigos convocados. La familia insiste en que la Justicia envíe un mensaje claro frente a los delitos violentos que tienen como víctimas a niñas, niños y adolescentes.
Un caso que ya tiene cuatro condenados y un prófugo en el exterior
El expediente por el crimen de Jennifer Campos ya registra cuatro condenas, todas ellas dictadas en el marco de juicios abreviados. Una de las sentenciadas es Cristal del Valle, quien recibió dos años de prisión por haber ocultado el arma utilizada en el hecho y documentación en su vivienda, colaborando así con los autores del robo.
También fue condenado Ramón López Martínez, señalado como el “entregador” y partícipe del asalto, a 14 años de prisión. En tanto, Sergio Benítez Atienza fue sentenciado a 15 años por haber manejado el auto utilizado por la banda el día del ataque, mientras que Gabriel Molina recibió una pena de siete años, acusado de haber permanecido dentro del vehículo en la esquina de la casa para facilitar una fuga rápida tras el crimen.
En la causa permanece pendiente la situación de otro sospechoso, Augusto Vigo Caniza, detenido en Paraguay. La Justicia argentina solicitó su extradición en 2024 y, aunque las autoridades del país vecino dieron inicialmente luz verde al traslado, se presentaron apelaciones que frenaron el proceso. Hasta que se resuelva esa instancia, Vigo Caniza seguirá sin rendir cuentas ante los tribunales locales.
La noche del crimen y el pedido de memoria y justicia
El 18 de enero de 2024, tres delincuentes irrumpieron en la vivienda de la familia Campos, en Virrey del Pino. Allí redujeron a los propietarios, Franz Campos Rioja y Ruth Calle, y se apoderaron de dinero en efectivo en medio de una situación de extrema tensión. En ese contexto, Jennifer, de apenas 13 años, se interpuso entre sus padres y los asaltantes, intentando protegerlos.
Uno de los ladrones le disparó en el tórax a corta distancia. La adolescente murió en el acto, convirtiéndose en el símbolo de un hecho que conmovió a la comunidad y volvió a encender el debate sobre la violencia delictiva en el conurbano bonaerense. Desde entonces, familiares y allegados sostienen reclamos permanentes de justicia y acompañan cada instancia judicial.
- El fiscal pidió prisión perpetua para el único acusado que aún está siendo juzgado.
- Cuatro personas ya fueron condenadas por su participación en el robo y en el encubrimiento.
- Un sospechoso continúa detenido en Paraguay a la espera de su extradición.
“Cuando un ser querido es arrebatado por la violencia, el dolor nunca desaparece. Las familias de las víctimas de homicidio cargamos con una ausencia que nos marca para siempre”, se destaca en el petitorio impulsado en Change.org por allegados de Jennifer.
La familia de la adolescente también solicitó ser recibida por el papa León XIV durante su visita prevista al país en noviembre, como una manera de visibilizar el reclamo por justicia y acompañamiento a las víctimas de la violencia. A la espera del veredicto del lunes, sus padres insisten en que la causa no sólo se trata de una condena ejemplificadora, sino de que el nombre de Jennifer no quede en el olvido.

