Más de 478.000 bovinos fueron retirados de zonas bajas e inundables desde comienzos de agosto. El operativo continúa mientras aumenta el caudal del río y persisten las previsiones de mayores lluvias asociadas a El Niño.

La crecida del río Paraná ya obligó a retirar más del 70% de la hacienda que permanecía en las islas de jurisdicción santafesina. El movimiento de animales se aceleró durante las últimas semanas ante el aumento del caudal y el riesgo de que nuevas lluvias compliquen las zonas bajas.
A comienzos de agosto había más de 660.000 bovinos en áreas consideradas de riesgo. Al 19 de octubre, el relevamiento del Senasa registraba 181.798 vacunos y 8.908 equinos que todavía permanecían en las islas. La reducción implica que más de 478.000 bovinos fueron trasladados hacia terrenos más seguros.

El operativo involucra a productores, organismos provinciales y dependencias nacionales. Desde agosto se concretaron 1.608 movimientos de ganado y se flexibilizaron algunos trámites para facilitar el traslado hacia campos de Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, Chaco y Santiago del Estero.
La situación está vinculada con las lluvias registradas en las cuencas altas del Paraná y con el mayor aporte de agua desde las represas de Yacyretá e Itaipú. Santa Fe también realizó trabajos en embarcaderos y pasos costeros para agilizar la salida de los animales antes de que la crecida dificulte las maniobras.
El avance del río mantiene la atención puesta en toda la cuenca. En San Nicolás, el Paraná atraviesa desde comienzos de octubre un período de crecimiento sostenido, mientras las previsiones vinculadas al fenómeno de El Niño mantienen bajo observación la evolución de los caudales durante los próximos meses.
La provincia santafesina mantendrá controles semanales y busca completar la evacuación de la hacienda que todavía permanece en las islas. También reforzó la seguridad en rutas y zonas costeras debido al desplazamiento de animales hacia sectores continentales.

