Productores ganaderos comenzaron a mover las primeras cabezas de ganado desde las islas del Delta hacia tierra firme ante la posibilidad de una creciente asociada al fenómeno de «El Niño». Aunque los niveles actuales del río todavía se mantienen lejos de los valores de alerta, las autoridades provinciales buscan anticiparse a un escenario que podría obligar a trasladar cerca de 500.000 animales.

De la redacción de EL NORTE
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En el departamento Diamante, familias isleñas ya iniciaron el traslado preventivo de hacienda. Por el momento no fue necesario evacuar personas, pero sí la hacienda en virtud de las dificultades que generaron crecidas anteriores para sacar los animales a tiempo.
Frente a este panorama, el Gobierno de Entre Ríos activó una mesa de trabajo junto al Senasa, la Fundación de Lucha contra la Fiebre Aftosa (Fucofa), Prefectura Naval, fuerzas de seguridad y entidades rurales para coordinar un operativo de gran escala.
El volumen de animales involucrados ronda las 500.000 cabezas. Las autoridades advierten que se debe evitar una salida masiva de animales en virtud de que podría complicar seriamente la logística y la disponibilidad de embarcaciones. Además del desafío operativo, ponen especial atención en la cuestión sanitaria. Uno de los principales riesgos es que animales provenientes de zonas con presencia de garrapatas sean trasladados sin los controles correspondientes. Por ese motivo, se insistirá en mantener la trazabilidad mediante el Documento Único de Transporte (DUT) y realizar inspecciones en los puntos de desembarque.
Para afrontar una eventual evacuación ganadera, la provincia cuenta actualmente con 29 embarcaciones habilitadas para el traslado de hacienda entre La Paz y Ramallo, de las cuales 22 ya se encuentran operativas. También se prevé instalar corrales móviles en puntos estratégicos para agilizar la descarga de animales y realizar controles sanitarios y documentales.
Si bien los pronósticos actuales indican una situación de agua media y el Paraná permanece en niveles aún alejados de la alerta, los antecedentes de otras crecientes impulsaron a productores y autoridades a comenzar los preparativos con anticipación.
La expectativa está puesta en la evolución de las lluvias en la cuenca alta del Paraná, ya que de consolidarse las precipitaciones previstas entre septiembre y noviembre, el movimiento de hacienda podría intensificarse en toda la región insular entrerriana.
Recomendaciones
Senasa subrayó que la preparación ante emergencias implica organizar el manejo del rodeo y mantener actualizada la documentación del establecimiento. Las recomendaciones incluyen:
• Actualizar el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (Renspa) con el stock real de todas las especies presentes.
• Identificar potreros altos o zonas seguras para el traslado de los animales antes de las inundaciones.
• Anticipar el acopio de alimento y agua potable.
• Verificar la correcta identificación del rodeo y organizar la logística de evacuación con tiempo.
En caso de ser necesario movilizar la hacienda, se aconseja iniciar el traslado entre 24 y 48 horas antes de la llegada del agua, realizar arreos en grupos reducidos para disminuir el estrés y evitar que los animales crucen corrientes de agua peligrosas. Si la evacuación no es posible, se recomienda abrir las tranqueras y alambrados internos para permitir que los animales busquen por sí mismos los sectores más elevados del establecimiento.
Senasa también enfatizó la importancia de priorizar la seguridad de las personas y recomendó no ingresar al agua en corrientes fuertes y no dejar animales atados o encerrados en corrales bajos, ya que esto puede aumentar la mortalidad durante las inundaciones.

