En el 50,3 % de las pequeñas y medianas empresas de la Argentina, al menos una mujer participa en la toma de decisiones, aunque con grandes diferencias entre la industria (44,4 %) y el comercio (56,3 %). Al mismo tiempo, la participación de las mujeres en la nómina de empleados en las industrias es de apenas el 25 %, cifra que llega al 35 % en el comercio.

De la Redacción de EL NORTE
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En el 50,3 % de las pequeñas y medianas empresas de la Argentina, al menos una mujer participa en la toma de decisiones, aunque con grandes diferencias entre la industria (44,4 %) y el comercio (56,3 %). Al mismo tiempo, la participación de las mujeres en la nómina de empleados en las industrias es de apenas el 25 %, cifra que llega al 35 % en el comercio. Esto marca a la par que la relevancia del aporte femenino, un gran camino por recorrer todavía. Así lo muestra el Indicador de la Participación de las Mujeres en las Pymes, que elabora la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came), que fue presentado semanas atrás en un acto en el Senado de la Nación.
“Hoy tenemos una participación efectiva de las mujeres en las Pymes del 30 %. El 70 % restante es el largo camino que nos queda por recorrer”, sostuvo la senadora nacional Nora Giménez, presidenta de la Comisión de Economías Regionales, Economía Social y PyMES del Senado de la Nación, durante el evento, en el cual además se entregaron distinciones a emprendedoras y empresarias de todo el país.
El estudio mostró que el 42 % de las industrias relevadas identificaron al menos a una mujer como propietaria, mientras que la participación femenina alcanzó el 51 % en el comercio, mostrando en ambos casos un incremento respecto al año anterior.
Discriminación e integración
En otro ítem, un 45 % de las encuestadas en el rubro industria y un 34 % de las del sector comercio expresó haberse sentido discriminada alguna vez por cuestiones de género.
Al respecto, la senadora Giménez afirmó que “los hombres tienen que estar tranquilos, porque cuando las mujeres planteamos equidad o igualdad, no estamos planteando desplazamientos, estamos proponiendo integración”. Y agregó: “Cuando una mujer avanza ningún hombre retrocede. Esto quiere decir que las mujeres, como motor de desarrollo, buscamos, tenemos en mente, concebimos y nos comprometemos con un modelo de desarrollo integral que genere oportunidades, mejor calidad de vida, que amplíe derechos, que defienda libertades. Ese es el modelo de sociedad y de Nación al que aspiramos y por eso, en el plano de la producción, tenemos mucho para hacer”, destacó la legisladora.
Dificultades para obtener créditos
En abril pasado, el gobierno presentó un paquete de programas de financiamiento para impulsar el desarrollo de emprendimientos liderados por mujeres y apoyar a las PyMEs que desarrollen proyectos con enfoque de género. Se trató de Emprender Mujeres y Producir con Equidad, que con fondos por más de $1600 millones buscan potenciar la creación y fortalecimiento de empresas encabezadas por mujeres y pequeñas y medianas empresas que trabajen con proyectos que reduzcan las desigualdades de género existentes. Sin embargo, las pymes lideradas por mujeres tienen más dificultades para obtener créditos productivos. Sólo el 36,5 % logra obtener créditos, mientras que la tasa de rechazo se ubica en torno al 42 %, según un informe elaborado por el Banco Interamericano de Desarrollo y Banco Argentino de Desarrollo.
Esta situación pone de manifiesto que el acceso a financiamiento continúa siendo un desafío para las mujeres que se encuentran al frente de emprendimientos pymes, con el consiguiente impacto en la posibilidad de desarrollo de esos proyectos.
Otro dato de importancia que surge del informe es que sólo 4 % de las empresas lideradas por mujeres financia su inversión con créditos bancarios. En cuanto a los rubros de mayor presencia, las mujeres participan significativamente en el sector manufacturero de alimentos y textiles, sin embargo, se observa una menor presencia en el sector minorista (retail) y en otras áreas de la industria manufacturera.
En este escenario, las instituciones financieras públicas y privadas desempeñan un papel importante en la reducción de estas brechas ya que tienen la posibilidad de desarrollar productos financieros adaptados a las necesidades de las mujeres emprendedoras.

