Crece en San Nicolás la preocupación por despidos y continuidad del trabajo no registrado en el servicio doméstico

EN UN CONTEXTO DE INFORMALIDAD Y SALARIOS RETRASADOS

La reciente actualización salarial ofrece un alivio y, a la vez, expone las dificultades que persisten en este distrito, donde el 40% de las trabajadoras de casas particulares siguen sin registración. La falta de formalidad y el aumento de reclamos por despidos mantienen la preocupación en el sector.

Crece en San Nicolás la preocupación por despidos y continuidad del trabajo no registrado en el servicio doméstico

De la redacción de EL NORTE
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La situación laboral de las trabajadoras de casas particulares en San Nicolás mantiene los mismos niveles de informalidad que a comienzos de año, con un 40% de empleo no registrado. A este escenario se suma un aumento de reclamos por despidos en el cierre de 2025, lo que genera nuevas preocupaciones en un sector históricamente vulnerable.

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En diálogo con EL NORTE, la secretaria general del Sindicato de Empleadas de Casas de Familia de San Nicolás, Carmen González, señaló que “hay solo un 60% de trabajadoras registradas”, y advirtió que “hay un 10% de despidos en el transcurso de estos últimos meses”. La dirigente expresó, además: “Es muy triste lo que se está viviendo y el sector más castigado es el de nosotras, las trabajadoras de casa de familia”. La situación laboral, marcada por la inestabilidad, mantiene la preocupación entre quienes dependen de estos ingresos para sostener sus hogares.

Mientras tanto, desde noviembre rige un nuevo acuerdo salarial nacional que establece un aumento del 1,4% sobre los valores vigentes en septiembre, junto a una suba adicional del 1,3% que se aplicará durante diciembre. El entendimiento también incluye un pago extraordinario no remunerativo: $14.000 para quienes trabajen 16 horas o más por semana; $9000 para trabajadoras con jornadas entre 12 y menos de 16 horas; y $6000 para quienes desarrollan menos de 12 horas semanales. Ese adicional pasará a ser remunerativo desde enero de 2026.

Con estos ajustes, los valores por hora en diciembre para tareas generales quedan en $3.135,96 para personal con retiro y $3.383,53 para trabajadoras sin retiro. Los supervisores perciben entre $3783,32 y $4143,71 según modalidad; el personal para tareas específicas, entre $3582,80 y $3926,79; y quienes realizan asistencia y cuidado de personas, entre $3383,53 y $3783,32. Los salarios mensuales se actualizan en línea con estos incrementos.

El cierre del calendario también implica el pago del aguinaldo, que corresponde a la mitad del mejor sueldo del semestre, con liquidación proporcional en caso de antigüedad menor a seis meses. Continúan vigentes, además, el adicional por antigüedad, 1% del salario mensual por año trabajado, y el plus por zona desfavorable del 30% sobre el salario mínimo en regiones específicas del país.

En San Nicolás, donde el porcentaje de empleo informal no mostró mejoras a lo largo del año, las trabajadoras siguen reclamando mayor registración y estabilidad. Aun con los aumentos acordados a nivel nacional, las dificultades persisten y el impacto de los despidos recientes vuelve a poner en debate las condiciones laborales de un sector que sostiene tareas esenciales en miles de hogares.

Informalidad brutal

El 77% de las trabajadoras de casas particulares de Argentina no están registradas de manera formal en el sistema laboral, de acuerdo a un informe publicado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Aseguran que una de las principales causas es el desconocimiento por parte de los empleadores de los trámites de inscripción.

Durante un encuentro en la Biblioteca Nacional, representantes de la OIT y de la Unión de Personal Auxiliar de Casas Particulares (UPACP), del Sindicato de Amas de Casa de la República Argentina (SACRA) y del Tribunal de Trabajo para el Personal de Casas Particulares, dieron a conocer un relevamiento sobre la situación que atraviesan cientos de miles de empleadas en todo el país.

Una de las causas más importantes de esta problemática surge desde el desconocimiento de muchos empleadores sobre la manera de proceder en el trámite que se necesita para poder formalizar a sus empleadas. Otro de los conflictos que también se observan proviene de trabajadoras migrantes, que toman esta actividad como su primer trabajo en nuestro país. Las trabajadoras migrantes toman esto como su primer trabajo, hasta tanto obtengan su residencia y, posteriormente, su documento. En esas condiciones, a veces son ellas mismas quienes piden que no se las registre por diferentes motivos, porque a veces vienen huyendo de situaciones difíciles, vinculadas a lo delictivo, entonces prefieren no estar registradas y, por supuesto, el empleador se lo respeta

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