Se trata de Augusto Pacicco, quien no quiere abandonar la prisión tras haber cumplido la pena por narcomenudeo.

Se trata de Augusto Pacicco, de 39 años, cuya historia inició con un quiebre emocional tras el fallecimiento de su madre. El imputado había sido empleado del PAMI, inició un consumo problemático y luego terminó por vender estupefacientes, por lo que quedó privado de su libertad.
“En esa nota, él manifiesta que, por su cercanía a las drogas y demás, -Pacicco- consideró que sólo, en la calle, no iba cumplir con esos requisitos”, añadió el abogado, al tiempo en que relató: “El tribunal le pregunta si va a seguir en esa postura y él dijo, ‘Sí, efectivamente no quiero volver a la libertad, quiero seguir acá adentro y continuar con el tratamiento que me da el servicio penitenciario’”.

