Córdoba cierra 2025 con la tasa de homicidios más baja del siglo

NewsITe
La provincia de Córdoba terminó el año 2025 con la tasa de homicidios más baja desde el inicio del siglo XXI, de acuerdo con la serie histórica del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC). Según los datos oficiales difundidos por el Ministerio de Seguridad provincial, se registraron 90 homicidios dolosos a lo largo del año, lo que equivale a una tasa de 2,28 asesinatos cada 100 mil habitantes.
El ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, destacó que estos resultados colocan a Córdoba entre las jurisdicciones con mejores indicadores del país y subrayó que la baja no responde a la casualidad, sino a una estrategia sostenida de prevención, investigación y control del delito. En comparación con 2024, cuando se habían contabilizado 117 homicidios, la reducción interanual fue del 23%.
La disminución se explica, principalmente, por una fuerte caída en los homicidios vinculados a ajustes de cuentas (-73%), hechos cometidos en ocasión de robo (-67%) y femicidios (-53%). Sin embargo, el informe también advierte un incremento de los casos registrados en contextos de violencia urbana (+42%) y violencia familiar (+9%), lo que plantea nuevos desafíos para las políticas públicas de seguridad y prevención.
Estrategias de prevención y operativos en el territorio
Quinteros atribuyó la mejora en los indicadores al despliegue de una batería de medidas, entre ellas la implementación del Plan 90/10, el refuerzo de operativos preventivos en la vía pública y el uso de mapas de calor del delito para identificar zonas críticas. Estas herramientas, sostuvo el ministro, permitieron orientar recursos humanos y logísticos hacia los lugares y franjas horarias de mayor conflictividad.
De acuerdo con el documento oficial, desde la puesta en marcha de este esquema se realizaron 103 operativos en la ciudad de Córdoba y 173 en el interior provincial, con foco en localidades como Río Cuarto, Villa María y San Francisco. Además, las áreas de Investigaciones Criminales, Seguridad Capital y las departamentales Norte y Sur trabajaron en el seguimiento y desarticulación de bandas criminales, con especial énfasis en el secuestro de armas y la identificación de estructuras delictivas.
Heridos, mapas de calor y alto nivel de esclarecimiento
Otro de los ejes centrales de la política de seguridad provincial fue la incorporación del monitoreo de personas heridas por arma de fuego y arma blanca como indicador clave del fenómeno criminal. Desde fines de 2024, el Ministerio de Seguridad comenzó a utilizar estos datos para alimentar los mapas de calor y anticipar situaciones de riesgo, lo que permitió ajustar patrullajes, controles y operativos específicos.
- En 2025 se registraron 682 heridos por arma de fuego (HAF).
- En el mismo período hubo 705 heridos por arma blanca (HAB).
- El 74% de los hechos con arma de fuego ocurrió en la ciudad de Córdoba.
- Las víctimas fueron mayoritariamente varones (93%) y menores de 40 años (82%).
El perfil de las víctimas, según el informe, sigue siendo el de varones jóvenes y jóvenes adultos, lo que refuerza la necesidad de políticas integrales que aborden no solo la seguridad, sino también factores sociales, educativos y laborales que inciden en los niveles de violencia.
“Es un mensaje claro de que la impunidad es la excepción y la solidez de las investigaciones se refleja en un aumento de los juicios abreviados”, afirmó el ministro Juan Pablo Quinteros al destacar el nivel de esclarecimiento de los hechos.
La Dirección General de Investigaciones Criminales (DGIC) informó que en el 99% de los homicidios cometidos en 2025 la Policía logró aportar a la Justicia elementos suficientes para identificar a presuntos autores. Actualmente, el 46% de los casos ya cuenta con sentencia judicial. La única causa que continúa sin imputados es el crimen de Camila Merlo, una joven de 26 años asesinada a fines de noviembre de 2025 en el barrio General Urquiza, cuya investigación sigue en curso.
Con estos resultados, el Gobierno provincial busca consolidar una tendencia a la baja en los delitos más graves y, al mismo tiempo, profundizar el trabajo territorial para abordar las nuevas formas de violencia que se expresan en barrios urbanos y entornos familiares. El desafío, reconocen en el área de Seguridad, será sostener los niveles de esclarecimiento y continuar ajustando las estrategias de prevención para que los números de 2025 no sean una excepción, sino el punto de partida de una política de Estado a largo plazo.

