El caso que conmovió a Córdoba llega a los tribunales

NewsITe
La Justicia de Córdoba fijó para el 23 de octubre el inicio del juicio oral por la brutal agresión sufrida por Martín Cáceres a la salida de un boliche en la zona de Chateau Carreras. El hecho ocurrió en la madrugada del 16 de marzo de 2025 y dejó al joven, hoy de 25 años, con severas secuelas neurológicas por las que aún continúa en rehabilitación.
En el banquillo estarán dos imputados: Agustín Fasulo, quien llegará al debate detenido en la cárcel de Bower y afronta el cargo de “lesiones gravísimas”, y Mateo Verdú, procesado por “lesiones leves” y en libertad mientras avanza la causa. Según trascendió en ámbitos judiciales, el debate demandará entre cinco y seis audiencias y se extendería, al menos, hasta el mes de noviembre.
La querella anticipó que pedirá una reconfiguración de la acusación. En el caso de Fasulo, buscará que el delito pase de “lesiones gravísimas” a “tentativa de homicidio”, lo que implicaría un salto importante en la escala penal. Para Verdú, en tanto, solicitarán que sea considerado “partícipe necesario” del ataque, planteo que de prosperar endurecería notablemente su situación procesal.
Cómo fue la noche de la agresión en Chateau Carreras
El episodio tuvo lugar a la salida del boliche “Kabana”, un local bailable muy concurrido de la zona noroeste de la ciudad de Córdoba. De acuerdo con la reconstrucción de los investigadores, Cáceres intervino para defender a un amigo en medio de una pelea en la vía pública y, en ese contexto, recibió varios golpes en la cabeza.
Esos impactos habrían sido los que derivaron en las graves lesiones neurológicas que aún hoy padece. Desde entonces, el joven atraviesa un prolongado proceso de rehabilitación, con tratamientos médicos y terapias que han sido señalados por su entorno como costosos y de evolución lenta.
Expectativa por la pena y el rol del juicio
- Fasulo enfrenta actualmente una posible pena de hasta diez años de prisión por “lesiones gravísimas”.
- La calificación de “tentativa de homicidio”, de ser aceptada, implicaría un rango de castigo sensiblemente mayor.
- En el caso de Verdú, la figura de “partícipe necesario” lo ubicaría como un engranaje clave en el desarrollo del ataque.
- El tribunal deberá analizar la secuencia de la agresión, la intención atribuida a los acusados y la magnitud del daño causado.
La causa se convirtió en un caso testigo sobre la violencia a la salida de locales bailables y el alcance de las responsabilidades penales cuando una golpiza deja secuelas irreversibles.
En los tribunales cordobeses se espera que el debate permita aclarar el grado de participación de cada imputado y dar respuesta a la familia de la víctima, que reclama justicia desde hace más de un año. El juicio, además, vuelve a exponer la problemática de las peleas violentas a la salida de boliches y la necesidad de reforzar controles, prevención y sanciones para evitar que una noche de diversión termine en tragedia.

