Dos integrantes de la Policía Federal quedaron detenidos por el asalto a una vivienda de Córdoba. Los investigadores determinaron que los sospechosos utilizaron una camioneta oficial y habrían adulterado su kilometraje para ocultar el recorrido.

Dos policías federales fueron detenidos acusados de participar en un falso allanamiento para robar más de $30 millones, joyas y otros elementos de valor de una vivienda ubicada en el barrio General Pueyrredón, en la zona este de la ciudad de Córdoba.
El operativo comenzó cuando una camioneta de la Policía Federal Argentina llegó hasta la propiedad. Del vehículo descendieron cuatro hombres, tres de ellos vestidos con uniformes policiales, pasamontañas y guantes. El grupo también estaba acompañado por un supuesto testigo civil.
Los sospechosos le aseguraron a la dueña de la casa que debían ingresar por orden de la Justicia. La mujer, que se encontraba junto a sus hijos pequeños, permitió el acceso pese a que los hombres nunca exhibieron una orden judicial.
Una vez dentro, uno de los integrantes permaneció junto a la familia mientras los demás recorrieron distintos sectores de la vivienda en busca de dinero y objetos de valor.
Según la denuncia, los falsos policías se apoderaron de más de $30 millones, joyas y otros elementos. Durante la búsqueda también rompieron una pared para intentar localizar una caja fuerte que, de acuerdo con los propietarios, no existía.
Antes de retirarse, los asaltantes se llevaron el disco duro que almacenaba las imágenes de las cámaras de seguridad de la vivienda. De esa manera, intentaron impedir que quedaran registros del robo.
La camioneta oficial, una pieza clave
La maniobra quedó al descubierto cuando el dueño de la propiedad regresó al domicilio. La familia comenzó a consultar con distintas dependencias policiales y judiciales para verificar el supuesto procedimiento, pero ninguna autoridad había ordenado un allanamiento en esa dirección.
Tras confirmar la irregularidad, los damnificados realizaron la denuncia y la investigación quedó a cargo de la Fiscalía Federal encabezada por Maximiliano Hairabedian.
Una de las primeras pruebas surgió del análisis de las cámaras de seguridad instaladas en la zona. Los investigadores identificaron la camioneta utilizada por los sospechosos y posteriormente encontraron, en una sede de la Policía Federal, una Toyota Hilux asignada a la brigada de Investigaciones que coincidía con el vehículo registrado en las imágenes.
La fuerza entregó la documentación del móvil y los registros de geolocalización. El análisis permitió incorporar nuevas evidencias y establecer que el kilometraje de la camioneta oficial había sido adulterado. La pesquisa sostiene que la modificación buscaba ocultar su utilización durante el día del robo.
Dos agentes detenidos y otros sospechosos bajo investigación
A partir de las medidas realizadas, la Justicia identificó a dos de los presuntos integrantes del grupo: el inspector oficial Matías Mercado y el cabo Emanuel Guardia, ambos miembros de la Policía Federal.
La Justicia ordenó secuestrar sus teléfonos celulares para someterlos a peritajes. Sin embargo, los investigadores comprobaron que los dos agentes habían cambiado sus dispositivos durante la semana anterior, por lo que los aparatos incautados no contenían información relevante.
“Esta novedad llevó al juez a ordenar las detenciones”, indicaron fuentes judiciales consultadas.
La investigación también determinó que los participantes del falso allanamiento evitaron llamarse por sus nombres mientras permanecían dentro de la vivienda. La principal hipótesis sostiene que adoptaron esa precaución para impedir que quedaran registrados datos que permitieran identificarlos.
Mercado y Guardia permanecen detenidos mientras la Justicia avanza con las medidas destinadas a determinar quiénes fueron los otros dos hombres que participaron del robo.
Con información de “TN”…

