Por el bajo nivel de ventas se acumula el stock. Paralelamente, se dificulta saldar deudas contraídas, como también pagar el alquiler, los servicios y los impuestos. Esa dinámica provoca cierres y aperturas de locales. “Hoy tenés disponibles alquileres en el centro, cuando antes era impensado lograr alquilar un local con tanta facilidad”, explica Andrés Bockl, presidente de la Federación de Comercio e Industria de San Nicolás.

De la Redacción de EL NORTE
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Endeudamiento, caída del consumo, aumentos de tarifas y apertura de las importaciones explican el cierre de casi 30.000 empresas durante la gestión de Javier Milei, un desplome que no encuentra piso y que tampoco tiene antecedentes en los últimos 20 años.
Desde que Javier Milei asumió la Presidencia, la Argentina perdió más de 341.396 puestos de trabajo registrados y 28.262 empresas con al menos un empleado formal. Solo en los primeros cuatro meses de 2026 cerraron 5.654 empresas, según los datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT).
El fenómeno se explica por una combinación de factores: el endeudamiento de las pymes, la caída del consumo interno, el aumento de tarifas de servicios y la apertura a las importaciones, que golpea a la producción nacional.
San Nicolás no es la excepción y hay muchos locales que vislumbran un cierre definitivo, algunos con años de antigüedad. En la recorrida de este medio, se dio cuenta de lo anunciado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), de que hubo una baja del 2,5% en el primer semestre del año.
San Nicolás
Como se marcó anteriormente, la apertura y el cierre de locales son constantes. En diálogo con este medio, algunos responsables del rubro indumentaria aseguraron que la suma del alquiler —que hoy ronda entre $1.000.000 y $1.500.000— más los servicios y el costo de mantener empleados ha llevado a muchos a tener que cerrar sus puertas. Así también lo manifestó Andrés Bockl, presidente de la Federación de Comercio e Industria de nuestra ciudad, en diálogo con EL NORTE. “La dinámica que atraviesa San Nicolás es que abre un comercio y cierra, abre otro en ese local y cierra. Hoy tenes disponibles alquileres en el centro, cuando antes era impensado lograr alquilar un local con tanta facilidad”, señaló.
“La tendencia se ve reflejada hace un tiempo y es por la falta de consumo. Hoy no se ve ese paseo de compras que hacía una familia como antes. Vos podías ver cómo caminaban y, si había algo que les gustaba y que capaz no tenían pensado comprar, lo pagaban. Ahora vender es más complicado: generar las ganancias necesarias para pagar cada uno de los costos es difícil y el comerciante trata de pilotearla como puede”, agregó.
Además, marcó una situación que se da mucho en todos los rubros. “Para vender más, lo hacen con promociones. El cliente busca la mejor oferta, antes que la mera calidad del producto. Ni hablar del pago en cuotas, que creció demasiado. Y va más allá de algún día festivo, que hace poco tuvimos el Día del Padre y ahí sí se vio un movimiento mayor, pero en general el comercio está muerto”.
Por otro lado, destacó que ahora es más factible ver a los dueños atendiendo sus propios negocios. De hecho, en la recorrida de este medio se pudo consignar dicha cuestión. Si bien quedan empleados, hay varios que optaron atenderlos ellos mismos, con la clara intención de generar mayores ingresos.
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Aperturas y cierres
Sin ir más lejos, este diario dialogó con varios responsables de comercios que contaron sus situaciones puntuales. La dueña de un local de ropa de años cierra sus puertas debido a las dificultades para vender. “Tomé la decisión de cerrar porque ya es insostenible. Me cuesta pagar el alquiler que me están cobrando $1.000.000, sumado a la luz, el gas, la mercadería y la empleada. Me duele, pero ya no lo puedo solventar”, afirmó con tristeza.
Por otro lado, la dueña de un comercio similar y en la misma cuadra aseguró que “hoy no me está yendo mal, aunque debo decir que no tiene nada que ver con cuando empecé. Pasamos una pandemia y creo que podemos pasar esta situación crítica, porque es cierto que las ventas son bajas, pero también creo que debemos aprender a reinventarnos”.
“En mi caso, creo que logré hacerlo haciendo hincapié en lo que hoy busca el cliente. Ni hablar de las redes sociales, que deben ser tan importantes como la buena atención y la calidad del producto. Pero veo a muchos solo quejándose, en vez de tratar de salir a flote. Con lo que sí estoy totalmente en contra es con las importaciones: no se puede competir”, sentenció.

