El consumo masivo no repunta y abril cerró otro mes en baja

NewsITe
El consumo interno volvió a mostrar señales de debilidad en abril y consolidó un primer cuatrimestre negativo para los supermercados, autoservicios mayoristas y centros comerciales del país. De acuerdo con los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), las ventas medidas en cantidades retrocedieron en todos los canales relevados, pese a que los montos facturados crecieron por efecto de los aumentos de precios.
En términos interanuales, las ventas en supermercados cayeron 3,7%, lo que significó la segunda peor marca del año, sólo superada por el desplome de marzo. Aunque en la comparación contra el mes previo se registró una leve mejora de 0,8%, el balance del período enero-abril cerró con una baja acumulada de 3,3%, reflejo directo del ajuste del poder adquisitivo de los hogares.
Supermercados: menos unidades, más gasto por ticket
Mientras el volumen vendido retrocede, el monto total facturado en supermercados llegó a $2.400 millones, con una suba interanual de 21,5% impulsada por la inflación. Entre los rubros con mejor desempeño se destacó el de carnes, con un incremento de 37,3%, seguido por alimentos preparados y rotisería (25,7%), artículos de limpieza y perfumería (25,2%) y otros productos (23,8%).
El uso del financiamiento sigue siendo clave para sostener las compras. La tarjeta de crédito volvió a concentrar el mayor porcentaje de las operaciones, con el 42,5% de las ventas totales, por encima del débito (25,1%) y del efectivo (17,3%). Otros medios de pago electrónicos completaron el 15,1% restante, en línea con la creciente digitalización de las transacciones cotidianas.
A pesar de la retracción en cantidades, el ticket promedio de compra se incrementó 21% frente a abril del año pasado, al ubicarse en $35.920. Esto sugiere que las familias compran menos productos, pero pagan mucho más por cada visita al supermercado, debido a la fuerte suba de los precios básicos de la canasta.
Mayoristas: caída de la demanda pese a mejores precios relativos
El escenario en los autoservicios mayoristas tampoco mostró señales de recuperación. Luego de un comienzo de año levemente positivo en enero, con una suba de 1,3%, el resto de los meses registró bajas y abril cerró con un retroceso del 5% interanual. En la comparación con marzo, también hubo una caída de 1,1% y el cuatrimestre acumuló una baja de 3,2%.
En valores corrientes, las ventas totalizaron $359 millones, un 19,7% más que un año atrás, nuevamente por el traslado a precios. El rubro carnes lideró los aumentos, con una variación de 40,3%, seguido de lácteos (26,4%), productos de almacén (21,4%) y bebidas (20,1%).
Una diferencia relevante respecto de los supermercados se observa en la estructura de pagos. En los mayoristas, los llamados “otros medios de pago” –como transferencias bancarias y cobros con QR– concentraron el 32,1% de las ventas, por encima de la tarjeta de crédito (26,1%), el efectivo (25,4%) y la tarjeta de débito (16,4%). Esta composición se vincula tanto a la compra de reposición que realizan comercios minoristas como a la búsqueda de descuentos por medios de pago digitales.
El ticket promedio en este canal subió 22% interanual y llegó a $43.870, lo que lo ubica por encima del gasto típico en supermercados, dado que suele tratarse de compras más voluminosas, orientadas a abastecimiento mensual o mayorista.
Shoppings: retroceso del consumo en todos los rubros
Los centros de compras también sintieron el impacto de la caída del consumo. En abril registraron una baja de 5,9% interanual en las ventas en cantidades, y el acumulado del año mostró el mismo descenso. El dato cortó la tendencia de recomposición que se había observado luego de la pandemia y refleja una merma en rubros sensibles al ingreso disponible, como indumentaria, calzado y esparcimiento.
Frente a marzo, el índice de ventas de shoppings retrocedió 0,8%, lo que confirma un freno en la dinámica mensual. No obstante, los montos facturados alcanzaron los $560 millones, con una variación positiva de 12,6% interanual explicada, otra vez, por la actualización de precios.
Dónde se sintió más la baja del consumo
Al desagregar por región, se observa que la contracción del consumo no fue homogénea. La Ciudad de Buenos Aires lideró el nivel de facturación en shoppings, con $171 millones y una suba interanual de 20,9%, mientras que el Gran Buenos Aires sumó $177 millones, con un incremento más moderado, de 6,5%.
- Región Pampeana: ventas por $118 millones y suba interanual de 12,7%.
- Región Cuyo: $38 millones, con un aumento de 17,6%.
- Región Norte: $28 millones, con una mejora de 3,3%.
- Región Patagónica: $26 millones, con un avance de 10,3%.
En todos los canales de venta relevados, el mismo fenómeno se repite: los montos suben por inflación, pero el volumen de consumo permanece en baja, sin señales claras de recuperación.
Con un primer cuatrimestre en terreno negativo para supermercados, mayoristas y shoppings, los analistas advierten que la reactivación del consumo masivo dependerá de una mejora sostenida del salario real y de la estabilidad de los precios en los próximos meses. Por ahora, los datos oficiales del INDEC confirman que el ajuste se siente con fuerza en las góndolas y en los centros de compras de todo el país.

