La esquiadora estadounidense sufrió un violento accidente al inicio de la prueba de descenso en Milano Cortina, perdió el control tras impactar una de las primeras puertas y fue evacuada en helicóptero para su evaluación médica.

La ilusión olímpica de Lindsey Vonn se desmoronó en apenas 13 segundos. La esquiadora estadounidense, de 41 años, sufrió un violento accidente al inicio de la prueba de descenso y debió ser trasladada de urgencia al hospital, poniendo fin a su intento de competir pese a un ligamento cruzado anterior roto.
El episodio ocurrió el domingo, en el marco de los Juegos Olímpicos de Milano Cortina, donde la presencia de Vonn concentró la atención desde los primeros días por su esfuerzo para llegar a la línea de salida a pesar de la lesión de rodilla. Según informó Reuters, la corredora perdió el control tras impactar una de las primeras puertas del recorrido y salió despedida a gran velocidad.
Con el dorsal número 13 y una rodillera en la pierna lesionada —afectada en un accidente previo en Crans Montana el 30 de enero—, Vonn se mostró entusiasmada en la largada del Olimpia delle Tofane. Golpeó sus bastones antes de partir y encaró el trazado con su estilo habitual, agresivo y decidido.
La estadounidense conoce el circuito como pocas: allí consiguió 12 de las 84 victorias de su carrera en la Copa del Mundo. Sin embargo, en esta ocasión golpeó la cuarta puerta con el hombro, perdió estabilidad y fue lanzada por el aire. Luego salió del tramo iluminado por el sol y quedó tendida, inmóvil, en un costado de la pista.
El silencio se apoderó del área de llegada. Las cámaras de televisión captaron el momento en el que se escucharon los gritos de dolor de Vonn, mientras fanáticos y competidores reaccionaban con visible preocupación. De inmediato, médicos y oficiales rodearon a la atleta hasta que un helicóptero amarillo aterrizó en el lugar.
El operativo concluyó con su evacuación en camilla y el traslado aéreo al Hospital Codivilla Putti de Cortina para una evaluación médica. Durante el sobrevuelo de la ciudad, el público respondió con aplausos. Hasta el cierre de esta edición, no se había difundido información oficial sobre su estado de salud.
Impacto en el equipo y reacciones del mundo del esquí
La caída de Vonn generó conmoción entre sus compañeras y rivales. De acuerdo con Reuters, la estadounidense Breezy Johnson, campeona mundial y quien había marcado el mejor tiempo, se cubrió el rostro al ver llegar el helicóptero. Más tarde, fue coronada campeona olímpica, aunque describió la jornada como agridulce. “Me compadezco de ella. Cuando amas tanto este deporte y te duele tanto, duele aún más”, expresó.
Vonn había sido campeona olímpica de descenso en 2010 y medallista de bronce en 2018. En esta edición buscaba convertirse en la esquiadora alpina de mayor edad en ganar una medalla, luego de imponerse en dos carreras de la Copa del Mundo durante la temporada.
El impacto se extendió fuera del circuito. Su compañero de equipo, el especialista en descenso Bryce Bennett, observó la prueba desde una pantalla gigante en Bormio y quedó visiblemente afectado. “Es una lástima. El riesgo en el descenso es alto y cuando todo sale bien parece fácil, pero se ve lo rápido que puede ir en la otra dirección”, dijo a Reuters. También admitió preocupación por el estado de la pierna derecha de la atleta.
Los análisis posteriores incluyeron miradas críticas. Tina Maze, doble campeona olímpica y comentarista de Eurosport, sostuvo que Vonn asumió un riesgo excesivo. “Si no estás sana, las consecuencias son aún peores. Lindsey lo sabía todo. Fue su decisión competir pasara lo que pasara”, afirmó.
El presidente de la Federación Internacional de Esquí, Johan Eliasch, calificó el episodio como trágico y remarcó el aporte de Vonn al deporte. “Esta carrera fue el centro de atención de los Juegos y puso al esquí en el mejor lugar posible”, señaló, al tiempo que deseó una pronta recuperación.
La hermana de la atleta, Karin Kildow, también expresó su angustia. Aseguró que Vonn había puesto “todo su corazón” en competir en una pista que ama profundamente. “Eso es lo último que queríamos ver. Fue aterrador”, dijo, y destacó que su hermana “se atrevió mucho y lo dio todo”.

