Continúan los controles de alcoholemia en la noche nicoleña. Esta vez, un hombre que conducía en aparente estado de ebriedad, decidió acostarse en el medio de la calle.

Personal de tránsito realizó un “Operativo de Interceptación Selectiva Vehicular, alcoholemia y Prevención de ilícitos”, en la intersección de las calles Olleros y Lavalle.
Durante el procedimiento, los agentes secuestraron una camioneta Ford Ranger, conducida por un hombre de 62 años de edad, debido a presunción de alcoholemia positiva.
Según dictaminaron las fuentes policiales, el hombre emanaba fuerte aliento etílico y posteriormente se comportó de modo hostil acostándose sobre la senda asfáltica, impidiendo así el paso de los vehículos que circulaban por la calle.
El vehículo secuestrado fue trasladado al depósito municipal.

