Condenan a seis imputados por el caso Yectafer adulterado

NewsITe
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 3 de la Capital Federal dictó condena contra seis de los diez acusados por la comercialización del medicamento Yectafer adulterado, un suplemento inyectable a base de hierro que entre 2003 y 2004 provocó la muerte de al menos tres personas y dejó secuelas en la salud de otras 29 víctimas.
El fallo, dado a conocer en la Ciudad de Buenos Aires, es el capítulo central de una causa que se extendió durante casi dos décadas y que puso bajo la lupa el circuito de producción y distribución de medicamentos en el país. Además de las penas de prisión, el tribunal fijó un resarcimiento económico total de $1.030 millones para familiares de las víctimas fatales y para los damnificados que sobrevivieron con lesiones.
El tribunal, integrado por los jueces Andrés Fabián Basso, Javier Feliciano Ríos y José Antonio Michilini, adelantó que el próximo 19 de mayo se conocerán los fundamentos completos de la sentencia. Hasta entonces solo se difundieron las partes resolutivas del fallo, según consignó el portal Fiscales, dependiente del Ministerio Público Fiscal.
Las penas más altas y los delitos acreditados
Las condenas más severas recayeron sobre Pablo Jorge Cernadas, entonces director de compras de la droguería involucrada, y Daniel Rabinovich, uno de los dueños de la firma Quimbel, que comercializó el producto adulterado. Cernadas recibió 8 años de prisión y Rabinovich 7, al ser considerados coautores del delito de venta de sustancias medicinales peligrosas para la salud, ocultando su carácter nocivo, en concurso ideal con homicidio culposo múltiple y lesiones culposas agravadas por la cantidad de víctimas, sumado al delito de asociación ilícita como miembros.
El diseñador gráfico Miguel Cervera, titular de la empresa Ampopack que proveyó las ampollas utilizadas para fraccionar el medicamento adulterado, fue condenado a 5 años de prisión como partícipe necesario del suministro de sustancias medicinales peligrosas para la salud, también en concurso ideal con homicidio culposo múltiple y lesiones culposas agravadas.
Por otra parte, el empresario Alberto Mario Akawie, señalado por cobrar cheques ligados a la maniobra; el comerciante Adrián Quintela y el repartidor Víctor Scattolini, que aportaron facturación apócrifa para blanquear las operaciones, recibieron 4 años de prisión cada uno como integrantes de una asociación ilícita.
Absuelto un grupo de imputados y millonarias indemnizaciones
El tribunal absolvió a cuatro de los acusados: el empresario Santiago Lucio Gavazza; Roberto Gegenschatz, también dueño de la droguería Quimbel; el chofer Diego Hernán Manzotti; y la vendedora de ampollas Sandra Liliana Vitale. Los jueces entendieron que, con la prueba reunida en el debate, no se logró acreditar su participación penalmente relevante en el esquema de adulteración y comercialización del Yectafer.
En el tramo civil de la sentencia, los magistrados dispusieron un esquema de indemnizaciones que suma en total $1.030 millones. De ese monto, unos $450 millones se asignaron a los familiares de una de las víctimas fatales, una mujer que cursaba un embarazo de 22 semanas al momento de recibir el medicamento adulterado. Otros $300 millones serán para los familiares de otro de los fallecidos, mientras que los restantes damnificados recibirán entre $10 y $20 millones, según la magnitud de las secuelas sufridas.
Cómo se adulteró el Yectafer y qué determinó la investigación
La pesquisa judicial logró acreditar que el lote N° 03100718 de Yectafer, con fecha de vencimiento en octubre de 2006, fue falsificado e imitado en su presentación para hacer pasar el producto adulterado como si fuera el original, cuya fabricación estaba autorizada al laboratorio AstraZeneca.
Peritajes oficiales indicaron que las ampollas secuestradas en la causa contenían una concentración de citrato de hierro aproximadamente tres veces superior a la que figuraba en el envase. Además se detectaron diferencias significativas en el pH y en la densidad respecto del medicamento legítimo, lo que explicaría la gravedad de las reacciones adversas registradas en los pacientes.
El Yectafer es un suplemento inyectable utilizado para tratar deficiencias de hierro en adultos, generalmente indicado en cuadros de anemia ferropénica o en personas con dificultades para absorber hierro por vía oral. La adulteración del lote investigado derivó en al menos tres muertes documentadas y cerca de 30 víctimas con distintas lesiones, lo que convirtió al caso en uno de los episodios más graves vinculados a medicamentos falsificados en la Argentina reciente.
Con este fallo, la Justicia Federal envía una señal sobre la responsabilidad penal de quienes intervienen en la cadena de producción y distribución de fármacos, y reabre el debate sobre los controles en el mercado de medicamentos.
La difusión de los fundamentos en mayo permitirá conocer en detalle cómo valoró el tribunal la prueba, qué responsabilidades individuales atribuyó a cada condenado y qué enseñanzas deja el caso para reforzar los mecanismos de fiscalización en la industria farmacéutica local.

