Iván Gabriel Juárez Cruz fue declarado culpable por el femicidio de Malén Ledesma, de 24 años. Los 12 integrantes del jurado popular alcanzaron un veredicto unánime después de cinco jornadas de juicio. El acusado reconoció haber cometido el crimen, pero negó que hubiera existido violencia de género.

Iván Gabriel Juárez Cruz fue condenado a prisión perpetua por el femicidio de Malén Ledesma, la estudiante de 24 años asesinada a puñaladas en diciembre de 2023 en Luján de Cuyo, Mendoza. Un jurado popular integrado por 12 ciudadanos lo declaró culpable por unanimidad después de cinco jornadas de debate.
La sentencia fue comunicada este viernes por la jueza Mónica Romero en el Polo Judicial Penal de Mendoza. Juárez fue considerado penalmente responsable del delito de homicidio agravado por mediar violencia de género, calificación que contempla la pena de prisión perpetua.
La principal discusión durante el juicio estuvo centrada precisamente en ese agravante. La Fiscalía y la querella sostuvieron que el asesinato debía ser considerado un femicidio, mientras que la defensa pretendía que Juárez fuera condenado por homicidio simple, delito que contempla una pena de entre 8 y 25 años de prisión.
Finalmente, los 12 integrantes del jurado coincidieron con la postura de la acusación y determinaron que existió violencia de género.
El crimen de Malén Ledesma
Malén tenía 24 años, era oriunda de Rawson, Chubut, y se había instalado en Mendoza para estudiar la Licenciatura en Inglés en la Universidad Nacional de Cuyo. Ella y Juárez se habían conocido durante sus estudios universitarios y mantenían una amistad desde hacía varios años.
El crimen ocurrió el 8 de diciembre de 2023, después de que ambos pasaran la tarde en la zona de Cacheuta. Por la noche viajaban en una camioneta Toyota Hilux por la Ruta 82 cuando Juárez detuvo el vehículo a la altura del kilómetro 31.
Según pudo reconstruir la investigación, el joven atacó a Malén con un cuchillo y le provocó varias heridas en el cuello. La joven logró salir de la camioneta y pedir ayuda, pero murió poco después como consecuencia de la pérdida de sangre.
Tras el ataque, Juárez escapó a bordo de la camioneta. La Policía siguió su recorrido mediante las cámaras del Centro Estratégico de Operaciones y logró interceptarlo posteriormente en la zona de Chacras de Coria.
Al momento de ser detenido tenía sangre en las manos y el cuchillo utilizado durante el ataque quedó dentro del vehículo. Las pericias también encontraron material genético de Malén debajo de las uñas del acusado y constataron lesiones defensivas en las manos de la víctima.
Una búsqueda en internet antes del ataque
Entre los elementos incorporados durante el juicio también aparecieron las búsquedas realizadas por Juárez desde su teléfono celular antes del asesinato.
De acuerdo con la investigación, minutos antes del ataque buscó en internet información relacionada con la aorta y una arteria. El propio acusado reconoció esas consultas cuando declaró ante el jurado.
La Fiscalía utilizó ese elemento junto con las pericias psicológicas y la reconstrucción de los momentos previos y posteriores al crimen para sostener la acusación por femicidio.
Durante el debate, el jefe de la Fiscalía de Homicidios de Mendoza, Fernando Guzzo, planteó que no era necesario acreditar una historia prolongada de violencia o control para aplicar el agravante. La acusación sostuvo que existía una relación desigual y una conducta de dominación hacia Malén.
Admitió haberla matado, pero negó que fuera un femicidio
Antes de que el jurado se retirara a deliberar, Juárez habló por primera vez durante el juicio y reconoció haber matado a Malén, aunque rechazó la acusación de violencia de género.
“Yo le quité la vida a una persona”, expresó frente a los integrantes del jurado. Durante su declaración también pidió disculpas a la familia de la víctima y aseguró que no encontraba una justificación para lo que había hecho.
Juárez sostuvo que mantenía una amistad con Malén desde hacía cuatro años y señaló que el ataque se produjo después de una discusión. También reconoció las búsquedas que había realizado en internet antes del asesinato.
Su versión no modificó la postura del jurado. Después de analizar las pruebas y escuchar los alegatos de las partes, los 12 ciudadanos lo encontraron culpable por unanimidad.
La jueza Mónica Romero formalizó posteriormente la sentencia y le impuso prisión perpetua, inhabilitación y el pago de las costas del proceso, cerrando así el juicio por el femicidio ocurrido hace casi tres años en Mendoza.

