Rechazo en La Rioja por el título de psicopedagogo a un abusador
NewsITe
Un fuerte repudio se desató en La Rioja luego de que se conociera que Walter Denis Pereyra Fincatti, un maestro condenado por abuso sexual de una niña, se recibió de psicopedagogo mientras cumple su pena en una unidad carcelaria provincial. La difusión de una foto oficial del Servicio Penitenciario felicitándolo por el logro académico generó indignación en redes sociales y entre profesionales del área.
Pereyra Fincatti cumple una condena a diez años de prisión de cumplimiento efectivo por los delitos de abuso sexual simple y promoción a la corrupción de menores, ambos agravados por su rol como encargado de la educación de la víctima. Los hechos ocurrieron entre 2017 y 2018, cuando daba clases de apoyo en su domicilio particular a una nena de 8 años.
Según quedó acreditado en la causa judicial, el entonces docente aprovechaba los momentos en los que quedaba a solas con la menor para llevarla a la cama de una habitación, donde la sometía a tocamientos en sus partes íntimas y la obligaba a que ella también le tocara los genitales. Para encubrir los abusos, los presentaba como parte de un supuesto “juego” en el que quien perdía debía quitarse una prenda de vestir, y advertía a la niña que no contara nada porque él podría perder su trabajo.
La foto que generó indignación y la reacción del Colegio Profesional
En el marco de su detención, el condenado decidió estudiar psicopedagogía. Días atrás, tras obtener un 8 en el examen final, el Servicio Penitenciario de La Rioja difundió una fotografía en la que se lo ve junto a la jefa del organismo, Analía Tello, ambos sosteniendo un cartel de “recibido”. El posteo celebraba el hecho como un “logro histórico” y destacaba el rol de la educación superior pública como herramienta de inclusión y transformación social.
La publicación no tardó en viralizarse y recibió decenas de comentarios críticos, principalmente por la carrera elegida por el interno, directamente vinculada al trabajo con niños, niñas y adolescentes en contextos educativos y de acompañamiento pedagógico. Ante la repercusión, el Colegio Profesional de Psicopedagogos de La Rioja emitió un comunicado para aclarar que el condenado no podrá ejercer.
En el texto se remarcó que Pereyra Fincatti “no podrá matricularse en nuestra institución ni en ninguna otra del país”. La entidad recordó que para acceder a la matrícula profesional se exige el cumplimiento de la Ley Provincial N°10.825, que incluye la presentación de Certificado de Antecedentes Penales como requisito ineludible.
Protección de la niñez y coordinación con otros colegios del país
El Colegio subrayó que en toda solicitud de matriculación rige como principio rector la protección integral de los derechos de niños, niñas y adolescentes, lo que vuelve incompatible el antecedente penal del condenado con el ejercicio de la psicopedagogía. Asimismo, indicó que, en situaciones complejas, interviene el Tribunal de Disciplina y la comisión de ética, que analizan cada caso junto a asesores legales.
La entidad profesional también informó que se dará intervención a la Federación Argentina de Psicopedagogos (FAP) y a los colegios de otras jurisdicciones, a fin de garantizar que la inhabilitación para matricularse se mantenga en todo el territorio nacional. De este modo, se busca evitar que la titulación obtenida en contexto de encierro pueda derivar en un eventual contacto profesional con menores en otra provincia.
Mientras tanto, el caso reabrió el debate sobre los alcances de las políticas de educación en las cárceles, el derecho a la reinserción social y los límites que imponen los delitos sexuales cometidos contra la infancia, en un contexto donde la prioridad declarada por las instituciones intervinientes es la protección de los sectores más vulnerables.


