Ramallo: Cruces en el Concejo Deliberante por obras en las localidades

El concejal Agustín Bellochio cuestionó al oficialismo tras el rechazo de proyectos en el Concejo y denunció falta de respuestas a reclamos básicos de los vecinos.

Concejo

La última sesión del Concejo Deliberante de Ramallo volvió a dejar al descubierto una creciente tensión política, con eje en la falta de obras básicas en las localidades. El concejal Agustín Bellochio lanzó duras críticas contra el oficialismo y cuestionó con firmeza la gestión del intendente Mauro Poletti, en un debate que expuso reclamos vecinales cada vez más urgentes.

El conflicto se originó tras el rechazo de varias minutas de comunicación impulsadas por la oposición, que solicitaban intervenciones concretas como bacheo, mejoras en iluminación y obras en accesos escolares. Para Bellochio, la negativa no solo evidencia una diferencia política, sino una falta de compromiso con las necesidades básicas de la comunidad.

“La sesión te deja enojado, porque sentimos que no se quieren hacer responsables del cargo que tienen”, expresó el edil, visiblemente crítico del accionar del oficialismo. En ese sentido, remarcó que los proyectos rechazados no respondían a especulaciones partidarias, sino a demandas directas de los vecinos: “Son cosas básicas. El bacheo debería ser cotidiano, pero hace más de un año que no se tapan los pozos”.

Uno de los puntos más cuestionados por el concejal fue el argumento esgrimido para desestimar las iniciativas. Según denunció, desde el oficialismo se les habría señalado que, al no acompañar la tasa vial, no tienen legitimidad para exigir obras. “Nos opusimos porque no correspondía seguir cargando de impuestos a la gente, sobre todo al que menos tiene. Pero eso no puede ser excusa para no dar respuestas”, sostuvo.

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El planteo de Bellochio va más allá de lo institucional y se apoya en una descripción crítica del estado actual de Pérez Millán. “Está totalmente abandonado. Nunca estuvo como está hoy. Parece una zona de guerra”, afirmó, al tiempo que enumeró problemas estructurales como calles deterioradas, luminarias fuera de servicio y una marcada ausencia de obras públicas. En esa línea, advirtió que la situación impacta directamente en la vida cotidiana de los vecinos.

“Los chicos tienen que ir a la escuela por calles de barro cuando llueve. Estamos hablando de cosas básicas que no pueden esperar”, subrayó. Para el edil, el problema radica en una gestión que prioriza la confrontación política por sobre la resolución de los problemas locales: “Hoy están más preocupados por discutir con el Gobierno nacional que por lo que pasa en Ramallo”.

Las críticas también apuntan a una política municipal que, según sectores opositores y comerciantes, combina una alta presión tributaria con una baja respuesta en servicios y obras. En ese contexto, el rechazo sistemático a pedidos vinculados a infraestructura refuerza la percepción de un Estado local ausente en cuestiones esenciales.

Bellochio insistió en que su rol es canalizar los reclamos vecinales y que continuará presentando iniciativas pese a los rechazos. “No me importa de qué espacio venga la solución, pero en obras no puede haber grieta. Yo voy a seguir peleando por los vecinos”, aseguró.

Por su parte, la concejal oficialista Romina Rossi explicó que los proyectos rechazados ya se encuentran contemplados dentro de la planificación del Ejecutivo municipal. Señaló que existe un plan de recambio de luminarias y un programa de bacheo en marcha, además de obras previstas que se ejecutarán de acuerdo a un cronograma establecido por el área de Obras Públicas.

No obstante, la explicación oficial no logró desactivar el malestar ni las críticas opositoras, en un contexto donde los reclamos por el deterioro urbano se multiplican y ponen en duda la efectividad de la gestión municipal.

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