Con suspensiones en siderúrgicas, UOM retoma una paritaria sectorial que “no avanzó ni un milímetro”

UNA SITUACIÓN MÁS QUE DELICADA EN LA INDUSTRIA DEL ACERO

Con trabajadores afectados en las plantas de Ternium y de Acindar por suspensiones rotativas, la Unión Obrera Metalúrgica tiene por delante esta semana una nueva instancia de negociación salarial con la Cámara Argentina del Acero. Desde al gremio advierten a su gente que la paritaria, que lleva abierta casi ocho meses, “no avanzó un milímetro” desde la anterior audiencia, celebrada a fines de febrero.

La siderurgia es una las actividades más complicadas dentro del complejo industrial del país

De la redacción de EL NORTE
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Con audiencia oficial agendada por la Secretaría de Trabajo de la Nación para este próximo jueves, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y la Cámara Argentina del Acero retoman esta semana la estancada paritaria de la Rama 21, cuyas primeras negociaciones se retrotraen a julio del año pasado: es decir, las partes no pueden llegar a un acuerdo desde hace ya casi ocho meses. La novedad de cara al próximo encuentro tiene que ver con las medidas de contingencia que las principales acerías adoptaron –en consenso con el gremio– con miras a no seguir perdiendo competitividad: las suspensiones rotativas de personal que Ternium adopta desde la semana pasada en su planta de Ramallo, progresivas al menos hasta fines de mayo próximo; e idéntica situación, aunque por un periodo más prolongado, en la planta de Acindar en Villa Constitución.

Aunque en Ternium se habían mostrado confiados en la posibilidad de llegar a un acuerdo salarial “en el corto plazo”, el gremio no parece ser optimista. De hecho, fuentes de la seccional San Nicolás de UOM que el martes pasado participaron de un congreso de delegados (fue en el marco del inicio del esquema de suspensiones en Ternium) indicaron que el mensaje en cuanto a la paritaria fue claro: “No hemos avanzado un solo milímetro”, fue el mensaje que bajó en ese encuentro la conducción de la seccional, la más fuerte del país en lo que tiene que ver con el quehacer siderúrgico.

En Ternium

Tal como oportunamente consignó EL NORTE, a partir de la semana que pasó Ternium puso en marcha un esquema de suspensiones rotativas en la planta industrial General Savio.

Fuentes gremiales indicaron que inicialmente suman 50 los trabajadores suspendidos, con un régimen de descuento del 25% en sus salarios. Y añadieron que se trata de un esquema rotativo, por el cual día a día son distintos los operarios alcanzados por la medida. También advierten que las suspensiones se extenderán durante abril y mayo, con un número creciente de trabajadores afectados.

Sobre la progresividad de la medida, en UOM entienden que las actuales 50 suspensiones podrán llegar a ser alrededor de 150 hacia el término del esquema, en mayo.

El recorte ya se había dejado sentir en la planta industrial General Savio meses atrás, cuando en diciembre Ternium canceló unos 120 ingresos temporales para cubrir reemplazos de vacaciones. Las suspensiones rotativas buscan reducir el impacto sobre las fuentes de trabajo a partir de un esquema de contingencia que permita evitar las desvinculaciones. En otras de las compañías del Grupo Techint ni siquiera fue posible ese plan de contingencia: Tenaris ya avisó que se desprenderá de 29 trabajadores en su planta de Villa Constitución a partir del 30 de abril próximo.

En Acindar

Por la caída histórica en sus ventas de acero, la siderúrgica Arcelor-Mittal Acindar renovó hacia fines de febrero el acuerdo de suspensiones con sus aproximadamente 1000 empleados directos. Inicialmente, la medida alcanza a 40 trabajadores, aunque el esquema sería progresivo y sostenido durante lo que queda del año.

Con niveles de actividad que todavía no se recuperan, la empresa sufrió una caída histórica de sus ventas en 2024, de un 40% comparado con un año de por sí flojo, como fue 2023. “En un año normal tirando a bajo, producimos 1 millón de toneladas, terminamos 2024 con 600.000”, explicó la firma, y agregó que los meses más duros fueron marzo y abril.

Antes del actual esquema de suspensiones, Acindar ya había comenzado a reducir costos y achicar su planta de operarios con un plan de retiros voluntarios que fueron aceptados por 200 empleados desde comienzos de enero.

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