El oficialismo consiguió una jornada clave en la Cámara baja

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En una sesión maratónica en la Cámara de Diputados, el oficialismo logró encadenar tres triunfos legislativos de peso: la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, la actualización de la ley de Inocencia Fiscal y la adhesión al Tratado de Cooperación en materia de Patentes. Con el respaldo de aliados habituales y bloques dialoguistas, el Gobierno consolidó una mayoría holgada que le permitió avanzar en su agenda económica y jurídica.
La iniciativa de reforma del Banco Central, que tiene como eje la premisa de “emisión cero” y limita de manera drástica el financiamiento al Tesoro, obtuvo 144 votos afirmativos, 102 negativos y nueve abstenciones. Ese esquema, defendido por el oficialismo como una señal de disciplina monetaria frente a la inflación, fue cuestionado por la oposición peronista y la izquierda, que advirtieron sobre el posible impacto en la capacidad del Estado para responder ante emergencias económicas o sociales.
Uno de los datos que más llamó la atención en el recinto fue la abstención de los tres diputados del bloque Elijo Catamarca. Habitualmente alineados con La Libertad Avanza por indicación del gobernador Raúl Jalil, su decisión de no acompañar ni rechazar el proyecto se leyó como una señal de autonomía política en un tema considerado sensible para las finanzas públicas.
También sorprendió el voto afirmativo del diputado de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro, quien se distanció de la postura de su compañera de bancada, Mónica Frade, que optó por abstenerse. El resto de las bancadas se movió dentro de los alineamientos ya conocidos: acompañaron la reforma el PRO, la UCR, Argentina Federal, gran parte de Provincias Unidas y otros bloques menores aliados; mientras que rechazaron el proyecto Unión por la Patria, la izquierda, los dos socialistas santafesinos, Encuentro Federal y varios monobloquistas.
Media sanción para la nueva ley de Inocencia Fiscal
Tras la aprobación de la reforma del Banco Central, el oficialismo avanzó con la media sanción de la nueva ley de Inocencia Fiscal, que obtuvo 139 votos a favor, 110 en contra y dos abstenciones. El texto, que actualiza criterios y procedimientos vinculados a la responsabilidad penal tributaria, fue presentado por el Gobierno como una herramienta para dar mayor previsibilidad jurídica a contribuyentes y empresas, y para evitar abusos en la persecución penal de delitos fiscales.
En este punto, La Libertad Avanza volvió a contar con el respaldo del PRO, la UCR, Argentina Federal, Elijo Catamarca, Independencia, el MID y Producción y Trabajo. En contra se encolumnaron Unión por la Patria, la izquierda, la Coalición Cívica, el grueso de Provincias Unidas y el espacio Encuentro Federal, que alertaron sobre el riesgo de que la norma pueda ser utilizada para beneficiar a grandes contribuyentes en detrimento de la capacidad recaudatoria del Estado.
Adhesión al Tratado de Cooperación en materia de Patentes
En la misma jornada, la Cámara baja también dio luz verde a la adhesión al Tratado de Cooperación en materia de Patentes, un instrumento internacional que busca unificar y simplificar los procedimientos para el registro de patentes en distintos países. El Gobierno sostuvo que esta decisión mejorará la inserción de la Argentina en el sistema global de propiedad intelectual y facilitará la llegada de inversiones tecnológicas, al tiempo que brindará mayor seguridad jurídica a innovadores y empresas.
- Reforma del Banco Central: límite casi total al financiamiento del Tesoro y objetivo de “emisión cero”.
- Nueva ley de Inocencia Fiscal: cambios en la responsabilidad penal tributaria y en la persecución de delitos fiscales.
- Tratado de Patentes: adhesión al esquema internacional para agilizar el registro y protección de innovaciones.
Las votaciones dejaron expuesto el mapa de alianzas y tensiones internas en la Cámara de Diputados, y anticipan futuros debates intensos en el Senado, donde estas iniciativas deberán seguir su curso legislativo.
Con estas tres medias sanciones, el Gobierno refuerza su estrategia de mostrar avances concretos en materia económica y regulatoria, aun en un escenario de fragmentación parlamentaria. La discusión se trasladará ahora al Senado, donde se pondrá a prueba nuevamente la capacidad de construir consensos para motorizar reformas de alto impacto institucional y económico.

