Según el medio de comunicación Infobae, el vínculo del presidente electo y la vicepresidente electa atraviesa un momento crítico y los que conocen a ambos admiten que al día de hoy la relación está casi rota.

En medio de negociaciones para armar un equipo que modelará el nuevo gobierno dirigido por La Libertad Avanza, Javier Milei se encontró con motivos suficientes para desconfiar de su compañera de fórmula presidencial.
El nuevo presidente tuvo que lidiar esta semana con novedades que le llegaron a sus oídos y que encendieron las alarmas y sospechas de traición. Tal es así que hace días no aparecen fotos ni detalles de encuentros entre el próximo jefe de Estado y su compañera de fórmula.
Trascendieron los posibles motivos de ese distanciamiento
Por un lado, el ofrecimiento a Patricia Bullrich para que vuelva al Ministerio de Seguridad llamó la atención, y un día después del anuncio sucedió la particular visita de Villarruel al Cuartel Central de la Policía Federal y a la sede de Gendarmería. Allí la vicepresidenta entrante aclaró que “no se van a fusionar los ministerios de Defensa y Seguridad, cada uno tiene su ámbito, así que así continuará. Cuando asumamos el 10 de diciembre, el presidente Milei va a informar los nombres (de quiénes estarán a cargo), pero más allá de esa decisión, sea Patricia Bullrich o cualquier otra persona, siempre va a contar con mi apoyo como vicepresidenta de la Nación y presidenta del Senado”.
En medio de ese panorama, aparece también la delicada tarea de elegir a quiénes van a asumir la conducción de Diputados y del Senado. En ese contexto, Javier Milei tomó conocimiento esta semana de que la vicepresidente electa mantuvo sin su conocimiento reuniones reservadas, entre ellas con embajadores.
El trascendido es que Villarruel presentó un equipo armado, con colaboradores, planes y proyectos para el área de Seguridad y Defensa y también para Inteligencia. Fueron encuentros que ocurrieron sin su aval y, encima, con nombres a los que el futuro jefe de Estado no le había dado el visto bueno.
Según se supo, Milei “confía en unos pocos”, y los nombres de los futuros ministros y colaboradores dependen de un círculo muy estrecho, que integran Nicolás Posse, su seguro jefe de Gabinete, y sobre todo “El Jefe”, Karina Milei, que es la hermana y también la persona de mayor influencia en su entorno.

