En un mismo gran terreno viven las tres familias, si bien lo hacen en casas separadas, están en permanente contacto y comparte juntos lindos momentos.

Lejos de desprenderse de sus raíces y el lugar donde nació, Soledad Pastorutti continúa viviendo en Arequito, un pequeño pueblo de la provincia de Santa Fe.
A la intérprete no le fastidia ni le pesa tener que conducir durante casi cuatro horas para cumplir con sus labores en Buenos Aires, donde se centra la mayor cantidad de actividades, sino que al contrario, disfruta de la paz que le da Arequito, teniendo cerca además a su familia.
En un mismo predio se encuentra la casa de La Sole, quien vive junto a su marido jeremías y sus dos hijas: Antonia y Regina. En otra vivienda se encuentran su hermana Natalia con su cuñado José, sumado a sus dos sobrinos: Pascual y Salvador. En un tercer hojas habitan los padres de las cantantes, Griselda y Omar junto a la abuela Valeria.
La mayor de las Pastorutti cuenta con su huerta propia, proveyéndose así de vegetales y hierbas, además de una piscina y parrilla.
Además, cuenta con varios animales: gansos, una cabra, tortuga y caballos, tal como lo había contado la artista en una entrevista dada hace tiempo.
“Vivir en Arequito no es un impedimento. Son menos de 400 km, casi cuatro horas, y la ruta me gusta, manejo muchas veces, aunque desde hace un tiempo mi marido lo hace por mí”, declaró La Sole, feliz de su decisión, a revista Noticias.
Mientras tanto, se encuentra desempeñándose como jurado en el certamen de canto emitido por Telefe, La Voz Argentina, en el que buscan nuevos talentos musicales.

