En las últimas semanas las tiendas de calzado e indumentaria nicoleñas han comenzado a hacer descuentos y promociones por falta de ventas, tanto de invierno como verano de la temporada anterior. Las remarcaciones sin valores descendentes se adelantaron a las promociones habituales por el cambio de temporada.

De la redacción de EL NORTE
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Por falta de ventas, las tiendas de indumentaria de la ciudad ofrecen una variedad de promociones y liquidación de prendas y calzado de temporada invierno e incluso verano.
En calzado todavía se pueden ver artículos de verano de comienzos del año que se venden con descuento y algunas promociones por pares únicos que las tiendas prefieren sacar a bajo precio. Raramente hay liquidación de botas de invierno. En indumentaria, la variedad se amplía a ropa de temporada invierno o anteriores, ya que el sector no está vendiendo el stock de invierno y tampoco han podido vender gran cantidad de ropa de verano-otoño.
Las “promos” van desde 10 por ciento de descuento a 30, hasta llegar terminando agosto, a 40 o 50 en algunos casos. Otras promociones se dan, aparte de pago en efectivo, con débito o crédito en un pago. En ninguno de los descuentos se aplica las bonificaciones bancarias (como cuenta DNI por ej.), sino que se trata de rebajas propias de las tiendas.
A pesar del clima cálido que se está viviendo últimamente, la liquidación propia de temporada no comienza al menos hasta mediados de agosto, siempre dependiendo de la decisión de los dueños cuyos criterios varían.
Consultados sobre los nuevos precios que vendrán, los comercios locales estiman un 100 % de aumento respecto a la temporada primavera-verano de 2022, siguiendo la lógica de inflación.
Panorama nacional
A pesar de que los costos del sector de indumentaria siguen corriendo unos diez puntos por encima de la inflación, y lo mismo los precios, las ventas hasta los primeros meses del año fueron sostenidas. Sin embargo, en promedio, el consumo de las marcas formales, a nivel general, se derrumbó 10 % en unidades en comparación con el invierno del año pasado, y la contracción alcanza al 20 % a 30 %, si se observa lo que sucedió en los sectores de mayor informalidad.
Hacia adelante, las expectativas son cada vez menos auspiciosas. Muchas marcas que están comenzando a vender la nueva colección de primavera-verano a nivel mayorista ya advierten que la demanda está floja y que los habituales compradores del interior se quedaron con un importante stock de invierno y con pocos recursos para enfrentar la nueva temporada. Los precios, por otra parte, no cedieron.
Costos, desaceleración y ajuste
Los costos treparon 120 % y los precios de las prendas de verano llegarán a las vidrieras con un aumento promedio de 110 %. Los empresarios proyectan que seguirá la desaceleración en las ventas de ropa, y mucho más en 2024, con nuevo gobierno y la necesidad de ajustar varios precios relativos.
Desde el sector de la indumentaria observan que siempre que hay elecciones, los obliga a ser más conservadores en las apuestas, aunque el Día de la Madre es una fecha clave para las marcas de mujer. Los precios duplicarán o más los del año pasado, como viene sucediendo hasta ahora, porque “los costos han subido de una manera brutal, incluso por encima de la inflación. El producto importado, que es el que te permite bajar el costo promedio, está muy restringido, por lo que los costos suben”, explican y notan: ““Se nota un consumidor más racional al momento de consumir, que elige muy bien la prenda antes de comprar y que espera la promoción. Después del Día del Padre, en junio, la venta se planchó y está 10 % por debajo del año pasado. Se enfrió muchísima la demanda mayorista y bastante de golpe”.
En lo que respecto al mercado de niños, es uno de los que más está padeciendo la caída en las ventas. Se nota al ver reflejadas las extensas promociones que están haciendo las principales marcas desde hace ya un mes (2×1, 3×2, etc).

