Extradición de un peso pesado del crimen organizado colombiano

NewsITe
El gobierno de Colombia concretó la extradición a Estados Unidos de Willinton Henao, alias «Mocho Olmedo», señalado como uno de los principales cabecillas de las disidencias de la extinta guerrilla de las FARC. Junto a él fueron enviados otros seis acusados por delitos de narcotráfico, lavado de activos y fraude transnacional, en un operativo que Bogotá presenta como un golpe relevante contra las estructuras del crimen organizado.
El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, destacó la medida y la vinculó con la estrategia de su administración para reforzar la cooperación judicial con Washington. Según explicó, Henao es identificado como jefe del Frente 33 de las disidencias y se lo acusa de reclutar menores, provocar desplazamientos forzados de comunidades rurales y estar implicado en homicidios selectivos en zonas de fuerte presencia armada.
Alias «Mocho Olmedo» permanecía detenido en la cárcel de máxima seguridad de La Picota, en Bogotá. Pese a su condición de preso, había actuado como vocero y delegado de ese grupo armado en la mesa de diálogos con el gobierno de Gustavo Petro, durante la política de «Paz Total». Su extradición ahora abre interrogantes sobre el impacto que tendrá en los procesos de negociación con las disidencias que aún continúan activas en distintos puntos del país.
Entre las personas entregadas a la justicia estadounidense también figura alias «Cholo Banano», señalado como uno de los financiadores del Clan del Golfo, la organización criminal más poderosa de Colombia. Otro de los extraditados es alias «Ñato», ligado a actividades delictivas conectadas con el Tren de Aragua, un grupo criminal transnacional originado en Venezuela que expandió sus operaciones a varios países de la región.
Ofensiva contra el narcotráfico y cooperación con Estados Unidos
De la Espriella subrayó que su gobierno mantendrá una política de «tolerancia cero» frente a los grupos armados y a las redes de narcotráfico. «No importa dónde delincan, cuánto poder crean tener ni dónde pretendan esconderse. Los vamos a perseguir sin descanso, a golpear sus finanzas y a ponerlos a disposición de la justicia, dentro y fuera de Colombia», escribió el mandatario en su cuenta de X, reforzando el mensaje de firmeza.
Desde que asumió la presidencia, el pasado 7 de agosto, la administración de De la Espriella tramitó 142 extradiciones a Estados Unidos por narcotráfico y delitos conexos. Ese volumen de pedidos respondidos refleja la continuidad de una histórica alianza judicial entre Bogotá y Washington, basada en la persecución conjunta de carteles, disidencias armadas y organizaciones con ramificaciones regionales.
- Alias «Mocho Olmedo» es acusado de reclutamiento de menores, desplazamiento forzado y homicidios.
- El paquete de extradiciones incluye presuntos financistas del Clan del Golfo y operadores vinculados al Tren de Aragua.
- El gobierno colombiano afirma haber gestionado 142 extradiciones hacia Estados Unidos desde agosto.
«Los vamos a perseguir sin descanso, a golpear sus finanzas y a ponerlos a disposición de la justicia, dentro y fuera de Colombia», afirmó el presidente Abelardo de la Espriella.
Con estas extradiciones, Colombia busca enviar una señal tanto hacia adentro como hacia la comunidad internacional: sostener la estrategia de diálogo con algunos actores armados no implica renunciar al uso de las herramientas judiciales más severas contra quienes persisten en el negocio del narcotráfico y en la violencia que golpea a amplias zonas del país.

