El argentino se prepara para un circuito desconocido y clave

NewsITe
Franco Colapinto vive días de expectativa en la antesala del Gran Premio de China de Fórmula 1, una cita que considera como una chance inmejorable para recuperar terreno tras el discreto arranque en Australia. El piloto argentino de Alpine, que viene de finalizar 14° en su debut oficial, remarcó que el fin de semana en Shanghái será “una oportunidad que tenemos que aprovechar”.
El bonaerense había llegado al inicio del campeonato con un envión importante: una sólida pretemporada, buenos tiempos en España y Bahréin y el respaldo de la estructura francesa que apostó por su talento. Sin embargo, en Melbourne se topó con las limitaciones del auto, que todavía no logra estar a la altura de los equipos de punta. Mientras su compañero Pierre Gasly alcanzó el 10° puesto y un punto valioso, Colapinto debió conformarse con terminar lejos del lote de vanguardia.
Pese a ese resultado, en el box de Alpine mantienen la calma y confían en que el desarrollo del monoplaza permitirá dar un salto de rendimiento con el correr de las carreras. Para Colapinto, el GP de China aparece como una prueba ideal para medir su capacidad de adaptación en un escenario completamente nuevo.
Shanghái, un circuito técnico y exigente
El Circuito Internacional de Shanghái es reconocido por su trazado técnico: combina curvas largas, radios que se cierran de manera progresiva y una de las rectas más extensas del calendario. Esa variedad obliga a encontrar un equilibrio muy fino entre la velocidad punta y el apoyo aerodinámico en sectores lentos y medios.
“Es un circuito muy técnico, con curvas largas y muchas velocidades diferentes. Es bastante difícil”, analizó el argentino, quien subrayó la necesidad de “adaptarse rápido al coche y aprender rápido” para poder ser competitivo desde los entrenamientos libres. El hecho de no haber corrido nunca allí lo coloca en desventaja respecto de rivales con más experiencia, pero también abre la puerta para sorprender si logra interpretar rápido la pista.
La maniobra clave en Australia y los desafíos que vienen
Colapinto también recordó la maniobra que dio que hablar en la largada del Gran Premio de Australia, cuando evitó por centímetros un fuerte impacto con el neozelandés Liam Lawson (Racing Bulls), cuyo auto se quedó detenido en la grilla. “Tuve suerte de reaccionar muy rápido. No es algo para lo que te prepares, te sale de forma natural”, explicó el piloto argentino sobre ese instante que pudo haber terminado en un choque múltiple.
“Estuve muy cerca de Liam. Ojalá que no sea algo que pase cada fin de semana, porque en algún momento va a suceder”, añadió, consciente de los riesgos propios de la categoría reina del automovilismo mundial. La escena, sin embargo, reforzó la imagen de un debutante con reflejos afilados y temple para manejar situaciones límite.
- El GP de China será uno de los primeros grandes desafíos de Colapinto en un trazado desconocido.
- El argentino aún no compitió en circuitos como Japón, Bahréin, Arabia Saudita y Miami.
Justamente, varios de esos escenarios aún presentan incertidumbre en el calendario por el conflicto bélico en Medio Oriente, que pone en duda la realización de las fechas de Bahréin y Arabia Saudita. Ese contexto podría alterar los planes deportivos de varias escuderías, incluida Alpine.
“Tenemos una nueva oportunidad y tenemos que aprovecharla”, resumió Colapinto al mirar hacia Shanghái.
De cara al fin de semana en China, el objetivo del argentino será claro: aprovechar cada vuelta para conocer el circuito, acercarse al rendimiento de Gasly y, si el desarrollo del auto lo permite, meterse en la pelea por sus primeros puntos en la Fórmula 1. Un desafío complejo, pero también una puerta abierta para seguir consolidando su nombre en la élite del automovilismo mundial.

