Franco Colapinto hizo historia al convertirse en el primer argentino en sumar puntos en la Fórmula 1 en 42 años, al terminar octavo en el Gran Premio de Azerbaiyán. El último piloto argentino en lograrlo había sido Carlos Reutemann en 1982, también con un Williams. Aquel año estuvo marcado por una histórica huelga de pilotos debido a la imposición de nuevas reglas por la FISA, liderada por Niki Lauda y Didier Pironi, quienes defendieron los derechos de los corredores en un momento de gran tensión en la Fórmula 1.

Franco Colapinto, piloto argentino, rompió una sequía de 42 años sin que un compatriota sumara puntos en la Fórmula 1. Colapinto terminó octavo en el Gran Premio de Azerbaiyán este domingo, logrando un hito histórico para el automovilismo argentino. La última vez que un piloto nacional había cosechado puntos fue el 23 de enero de 1982, cuando Carlos Alberto Reutemann finalizó segundo en el circuito de Kyalami, Sudáfrica, también a bordo de un Williams. Aquel evento fue testigo de un hecho insólito: la única huelga de pilotos en la historia de la Fórmula 1.
A principios de la década de 1980, la Fórmula 1 vivía un clima institucional turbulento. Las tensiones surgieron a raíz del reparto de ingresos por televisación y otros beneficios económicos. En el centro del conflicto estaban Jean-Marie Balestre, presidente de la Federación Internacional Deportiva del Automovilismo (FISA), y Bernie Ecclestone, líder de la Asociación de Constructores de Fórmula 1 (FOCA). A pesar de sus posturas opuestas, ambos dirigentes coincidieron en tomar medidas que afectaban a los pilotos, lo que desencadenó la huelga.
El detonante fue la Superlicencia, un documento obligatorio para competir en la F1. La FISA introdujo nuevas cláusulas restrictivas que limitaban la libertad de los pilotos para negociar contratos y defender sus derechos. Niki Lauda, uno de los líderes de la protesta, junto a Didier Pironi, destacó tres puntos problemáticos: el vínculo exclusivo con los equipos, la prohibición de declaraciones contra la FIA y la imposibilidad de recurrir a la justicia ordinaria en caso de conflicto. Lauda, quien había vuelto a competir tras dos años de retiro, fue clave para organizar la resistencia.
El 20 de enero de 1982, tras los ensayos de pretemporada en Kyalami, los pilotos se reunieron y decidieron interrumpir la actividad. Alquilaron un colectivo y se trasladaron a otro hotel, donde se mantuvieron firmes en su decisión de no correr. La tensión escaló cuando la FISA amenazó con suspender a los pilotos de por vida y los organizadores del Gran Premio sudafricano exigieron una compensación millonaria si la carrera no se realizaba.
“Nos mandaron la solicitud en la víspera de Navidad cuando todos los pilotos estábamos en casa con nuestras familias”, explicó Pironi ante los medios. La presión aumentaba, pero finalmente se llegó a un acuerdo para levantar la suspensión y permitir la realización de la carrera. No obstante, las sanciones no tardaron en llegar: multas y la suspensión temporal de las Superlicencias afectaron a varios corredores.
Carlos Reutemann, quien terminó segundo en esa carrera, expresó su frustración: “No pagaré ninguna multa aunque tenga que dejar de correr. Ya estoy demasiado cansado de recibir multas sin poder decir una sola palabra”. Este fue su último podio en la Fórmula 1 y marcó el principio de su retiro.
Franco Colapinto, con su destacada actuación este domingo, no solo quebró una larga sequía de puntos para Argentina, sino que también lo hizo al volante de un Williams, el mismo equipo con el que Reutemann logró su último gran resultado.

