Caso Facundo Moyano: comienza la ronda de declaraciones testimoniales

La Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N°3 de la Ciudad de Buenos Aires avanza en la investigación contra el exdiputado nacional Facundo Moyano, imputado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género contra Candela Arizaga. En ese marco, fueron citados catorce testigos que, a lo largo de agosto, deberán presentarse a declarar para reconstruir lo sucedido en la torre ViewPoint de Belgrano.
Según confirmaron fuentes judiciales, la ronda de testimonios se inicia este jueves 13 de agosto con la declaración de dos empleados de seguridad del edificio y de un vecino que intervino durante la madrugada del hecho. El caso, que se investiga bajo la órbita porteña, busca establecer con precisión la secuencia de tiempo, el rol de cada uno de los involucrados y la magnitud de las agresiones denunciadas por la joven.
Los primeros en comparecer son Juan Ramón Pavón y Diego Nahuel Astrada, ambos integrantes del equipo de seguridad privada de la torre de alta gama ubicada sobre avenida del Libertador al 5400, en el barrio de Belgrano, donde se habrían producido los episodios de violencia. Sus testimonios son considerados claves, ya que estuvieron presentes en el lugar y pueden aportar información directa sobre el estado de la víctima y la actitud del imputado en esos minutos.
Quiénes son los testigos y qué se espera de sus relatos
Junto con los vigiladores, también fue convocado para este jueves el vecino Nelson David Maza, identificado como la persona que llamó al 911 en la madrugada del martes 4 de agosto. Su intervención permitió el arribo de personal policial y médico, primer eslabón del circuito institucional que se activa ante un episodio de presunta violencia de género.
La agenda de audiencias continúa el martes 18 de agosto, cuando se presentarán el inspector de la Policía de la Ciudad Matías Ríos; la agente Estefanía Verón, que acompañó a Arizaga en su traslado al Hospital Pirovano; y Silvana Salerno, integrante de la Brigada de Género de la fuerza porteña, quien tomó contacto con la víctima durante su internación y recabó sus primeros testimonios formales.
Personal médico, allegados y familiares, también bajo la lupa
Para el miércoles 19 de agosto está prevista la declaración de Rocío Mariel Averanga, médica del SAME que asistió a la joven en el lugar del hecho, y de la médica legista de la División Medicina Legal de la Policía de la Ciudad, Karina Pinto, responsable del informe sobre el estado físico del imputado al momento de su detención. Ambas aportarán datos técnicos sobre lesiones, tiempos de intervención y protocolos aplicados.
- El jueves 20 de agosto deberán concurrir la médica del Hospital Pirovano Lucrecia María Guinle, quien atendió a Arizaga en la guardia, y Miriam Josefina García, empleada doméstica de Moyano, que llegó al departamento instantes después del episodio.
- Ese mismo día declarará también Sol Estrada Hildebrandt, amiga de la víctima y considerada testigo de contexto, ya que la acompañó durante la internación y al momento del alta médica.
- Por último, para el lunes 31 de agosto fueron convocadas la madre de la joven, Miriam Puntonet, y su hermana, Victoria Arizaga, quienes relatarán cómo atravesó la familia las horas posteriores al hecho y qué antecedentes de conflictividad pudieron haber existido.
Desde la fiscalía destacan que el objetivo central de esta serie de testimonios es consolidar un cuadro probatorio sólido que permita esclarecer lo ocurrido y definir la situación procesal de Facundo Moyano.
Con este cronograma de audiencias, la causa ingresa en una etapa clave. Las declaraciones de testigos directos, profesionales de la salud, personal policial y familiares serán determinantes para corroborar o refutar la versión de los hechos denunciada por Candela Arizaga y, en función de ello, avanzar hacia una eventual elevación a juicio o el cierre de la investigación. Mientras tanto, la causa se mantiene bajo secreto de actuaciones en varios de sus tramos, y la fiscalía evita brindar mayores precisiones para preservar a la víctima y garantizar el normal desarrollo del proceso.

