Es el tercero de los imputados que decide declarar en la causa. El primero fue su hermano Luciano, y el segundo fue Máximo Thomsen.

Otro de los acusados por el asesinato de Fernando Báez Sosa decidió romper el silencio y declaró en el juicio que lo tiene como imputado. Se trata de Ciro Pertossi.
Observando un video de la golpiza, Ciro pidió detener la grabación y se apuntó a él mismo en la pantalla: “Este chico soy yo y esa patada no la hago. Cuando me doy cuenta de que el chico estaba en el piso la frenamos”, aseguró.
“Y otra cosa que quiero aclarar, es que del audio que yo digo ‘de esto no se entera nadie’ fue porque cuando yo estaba viendo el teléfono, mis amigos decían que había gente de Zarate en Villa Gesell que ya se había enterado de la pelea”, manifestó y añadió: “No quería que mis papás se enteraran”.
Al igual que su hermano, Luciano, se negó a responder preguntas, tanto de las partes como de la fiscalía.
Ciro Pertossi es el tercer rugbier que declara sorpresivamente en el juicio. El primero en pedir la palabra fue su hermano Luciano, quien no respondió preguntas pero aseguró no haber estado en un video en el que fue señalado por los peritos.
Además, ayer declaró Máximo Thomsen, el rugbier que más complicado está de acuerdo a las declaraciones de testigos y los videos de esa noche.
Luego de escuchar declarar a su madre Rosalía Zárate, pidió hablar ante el tribunal.
Entre lágrimas, Thomsen, el acusado de pegarle la patada letal a Fernando Báez Sosa dijo: “Quiero pedir disculpas porque jamás en la vida se me hubiese ocurrido matar a alguien. Escuché varias cosas sobre mí varios años. No me reconocía porque generaban tanto odio hacia mi persona, yo jamás en la vida tendría esa intención”.

