
Luego de su fuerte enfrentamiento con Elba Marcovecchio, donde la abogada le pidió que no hablara de leyes porque aún está estudiando Derecho, la panelista del programa de Moria Casán realizó un fuerte descargo en vivo.
“¿Todo el tiempo me van a tirar el látigo con lo que hice o no hice en el pasado? Ya está”, comenzó cuestionando Cinthia, sobre quienes la señalan por su pasado mediático.
“Es muy injusto. Hice papelones toda mi vida, de los cuales me tengo que hacer cargo, pero tengo que pagar toda la vida por eso”, analizó, pidiendo que dejen de hostigarla.
Y recordó las diversas ocasiones en las que ha expuesto a sus hijas menores de edad, entendiendo que no siempre era necesario. “A veces fue por necesidad, otras veces por estúpida, a veces por inmadurez. ¿Toda la vida tengo que pagar eso?”, continuó reclamando, al borde del llanto.
Seguidamente, expuso que su vida está tomando otro rumbo y que quiere mejorar: “Me cansé, cambié para bien, pero si cambias para bien e te burlan, estudias y se te burlan, ya no sabes qué carajo quieren”.
Además, sostuvo que la televisión es lo que la ha salvado siempre y ha sido su medio para sostenerse económicamente. “Este es el único medio que tengo hoy para mantener mi casa, pero cuando consiga otro lo voy a utilizar como me utilizó muchas veces el medio a mí”, señaló. “No le debo nada a nadie”, añadió después.
Analizando su carrera, admitió que ciertas veces se manejó mal: “Yo utilicé a los medios, pero los utilicé mal”, pero que ahora está mejorando y cambió su estilo. “Me levanta a las cinco de la mañana y me esfuerza como nadie”, reprochó Cinthia.
Ya con lágrimas en los ojos, la panelista contó cómo es su nueva vida y lo que le cuesta seguir una carrera universitaria con una familia a cuestas. “No es fácil estudiar con tres hijas y la dinámica que tengo a los 38 años”, cerró Fernández, pidiendo piedad.

