Cinco hábitos nocturnos que ayudan a “limpiar” el cerebro de forma natural, según neurólogos

La neuróloga Ayesha Sherzai explicó que el cerebro cuenta con mecanismos propios para eliminar desechos durante el sueño profundo y advirtió que los suplementos “detox” no reemplazan ese proceso biológico.

Muchas personas recurren a suplementos, tónicos o productos comerciales para intentar “desintoxicar” el cerebro. Sin embargo, especialistas en neurología sostienen que el organismo ya cuenta con mecanismos naturales capaces de realizar ese proceso sin necesidad de ayudas externas.

La neuróloga e investigadora Ayesha Sherzai, profesora asociada de la Universidad de Loma Linda, explicó que el sueño profundo activa un sistema interno encargado de eliminar residuos acumulados en el cerebro.

En una entrevista con Today, la especialista afirmó que “el concepto de desintoxicación cerebral y todos los productos relacionados son una idea errónea y se basan en información falsa”.

Según Sherzai, ningún suplemento puede reemplazar los procesos biológicos que el cuerpo realiza naturalmente para preservar la salud cerebral.

Cómo funciona la limpieza natural del cerebro

La especialista explicó que durante las fases profundas del sueño los canales cerebrales se expanden y permiten que fluidos internos eliminen residuos acumulados durante el día.

Posteriormente, esos desechos son procesados por órganos como el hígado y los riñones. Por ese motivo, dormir pocas horas, sufrir interrupciones constantes o consumir exceso de cafeína puede afectar negativamente ese mecanismo natural.

Sherzai advirtió que la falta de descanso adecuado puede dificultar la depuración cerebral y provocar consecuencias neurológicas a largo plazo.

La neuróloga remarcó además que el proceso depende directamente de la calidad del sueño y no solamente de la cantidad de horas dormidas.

Los cinco hábitos nocturnos recomendados por neurólogos

Entre las recomendaciones principales, Sherzai destacó la importancia de dormir entre siete y ocho horas continuas cada noche. Según explicó, el sistema glinfático —encargado de eliminar desechos cerebrales— funciona con mayor eficacia durante el sueño profundo y sin interrupciones.

Otro de los puntos fundamentales es mantener un dormitorio oscuro, silencioso y con temperaturas moderadas, idealmente entre 20 y 22 grados. Ese entorno favorece el descanso reparador y ayuda al cerebro a activar sus mecanismos internos de limpieza.

La especialista también aconsejó evitar comidas abundantes antes de dormir y cenar al menos dos horas antes de acostarse. Las comidas tardías pueden alterar el ciclo normal del sueño y afectar el descanso profundo.

En la misma línea, recomendó limitar el consumo de cafeína y alcohol durante las horas previas al sueño, ya que ambas sustancias interfieren con las fases más reparadoras del descanso nocturno.

Por último, la neuróloga subrayó la importancia de controlar el estrés mediante técnicas de relajación o terapia cognitivo-conductual, con el objetivo de evitar que la ansiedad afecte la calidad del sueño.

Qué hacer si el sueño se interrumpe

Sherzai explicó que, si una persona se despierta durante la noche, conviene evitar luces intensas y regresar a la cama únicamente cuando reaparezca el sueño.

La exposición a pantallas o iluminación fuerte durante la madrugada puede alterar nuevamente el ciclo de descanso y dificultar la recuperación del sueño profundo.

Además de los hábitos nocturnos, la especialista propuso el método “NEURO” como guía integral para la salud cerebral. El esquema incluye una alimentación rica en verduras y antioxidantes, actividad física frecuente, manejo del estrés, sueño reparador y ejercicios de estimulación cognitiva como lectura o juegos de lógica.

Según indicó la neuróloga, crear rutinas saludables y sostener condiciones adecuadas para dormir resulta clave para preservar el funcionamiento cerebral y el bienestar general del organismo.

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