Científicos argentinos crean neuronas para estudiar Alzheimer

Un modelo neuronal argentino para entender el Alzheimer familiar

Investigación argentina sobre Alzheimer familiar

NewsITe

Un equipo de científicos argentinos desarrolló en laboratorio neuronas humanas a partir de células de la piel de un paciente con Alzheimer familiar (EAF), con el objetivo de desentrañar los mecanismos de la neurodegeneración. El trabajo, realizado por investigadores de la Fundación Instituto Leloir (FIL), el CONICET y el Centro de Investigación en Medicina Traslacional Severo R. Amuchástegui (CIMETSA), fue publicado en la revista científica Scientific Reports, lo que subraya su alcance internacional.

Hasta el momento, gran parte del conocimiento sobre la enfermedad de Alzheimer proviene de modelos animales, que no siempre reproducen con fidelidad lo que ocurre en el cerebro humano. En este caso, los especialistas generaron células madre pluripotentes inducidas (iPSC) a partir de muestras de piel de un portador argentino de la mutación M146L en el gen Presenilina-1, la primera variante descripta en una familia del país con EAF. A partir de esas iPSC, obtuvieron neuronas humanas que permiten observar de cerca las alteraciones propias de esta forma hereditaria de la enfermedad.

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Los investigadores detectaron en estas neuronas un funcionamiento anómalo en la absorción de calcio y fallas en las mitocondrias, las “usinas energéticas” celulares. Estos resultados refuerzan la idea de que la neurodegeneración no se explica sólo por la clásica acumulación de la proteína beta amiloide, sino que involucra otros mecanismos celulares vinculados al metabolismo, al estrés oxidativo y a la inflamación crónica.

Calcio, mitocondrias y nuevas pistas para terapias futuras

De acuerdo con el equipo argentino, las mitocondrias dependen del ingreso de calcio desde el retículo endoplásmico para activar la producción de energía. En el modelo desarrollado, las neuronas portadoras de la mutación M146L mostraron una dinámica anormal del calcio, un desempeño deficiente de las mitocondrias y una mayor producción de especies reactivas de oxígeno, moléculas que, cuando se desregulan, disparan procesos inflamatorios dañinos y persistentes en el tejido nervioso.

Este desequilibrio en la señalización del calcio, explican, induce una respuesta metabólica de alto consumo energético: las neuronas parecen “sobreacelerar” sus mitocondrias para compensar otros defectos. Esa sobrecarga podría contribuir a su deterioro progresivo. Aunque el Alzheimer familiar representa menos del 1% de los casos, su vínculo más directo entre mutación y enfermedad permite estudiar con mayor precisión los mecanismos subyacentes y poner a prueba hipótesis que luego pueden orientar terapias más específicas.

  • Uso de células madre pluripotentes inducidas para generar neuronas humanas.
  • Alteraciones en el manejo del calcio y en la función mitocondrial asociadas a la mutación M146L.
  • Mayor producción de especies reactivas de oxígeno e inflamación crónica.
  • Posibilidad de diseñar estrategias terapéuticas dirigidas a la bioenergética cerebral.

“Estas neuronas creadas en el laboratorio reflejan mejor la fisiología del cerebro y las alteraciones específicas del paciente, facilitando el estudio de la patología y el eventual desarrollo de terapias más precisas”, destacó la investigadora del CONICET Laura Morelli.

Los especialistas aclaran que el Alzheimer esporádico, la forma más frecuente, es aún más complejo y multifactorial, por lo que los resultados no son extrapolables de manera directa. Sin embargo, tanto el Alzheimer familiar como el esporádico comparten la disfunción mitocondrial y el déficit de energía en el cerebro. Ese punto en común abre una ventana para pensar tratamientos que actúen sobre la maquinaria energética de las neuronas y que, en el futuro, puedan beneficiar a pacientes de ambos tipos de Alzheimer.

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