Un reporte publicado en la revista BioScience determinó que la Tierra atraviesa una desestabilización profunda, impulsada por la acumulación térmica en los mares y el rápido deshielo en Groenlandia. El planeta acumula calor a un ritmo sin precedentes, y un equipo interdisciplinario lo registró y documentó.

Un equipo de más de una decena de investigadores actualizó un conjunto de “signos vitales planetarios”, que son 16 indicadores que miden el estado del sistema climático de la Tierra, y concluyó que siete de ellos se encuentran en niveles récord. Un informe del trabajo coliderado por William Ripple, de la Universidad Estatal de Oregón, y Christopher Wolf, de Terrestrial Ecosystems Research Associates fue publicado en la revista científica BioScience.
Los siete indicadores en valores extremos son: las concentraciones atmosféricas de dióxido de carbono, metano y óxido nitroso, el contenido de calor oceánico, el nivel del mar, el grosor de los glaciares y la masa de hielo de Groenlandia, estos dos últimos en sus registros más bajos de la historia. Los autores alertan que el sistema climático de la Tierra se desestabiliza y que “no es una advertencia para el futuro, es un diagnóstico del presente”.
El informe detalla que, en mayo de 2026, la concentración atmosférica de CO₂ superó las 428 partes por millón (ppm), una cifra aproximadamente un 50% superior a los niveles preindustriales. Las ppm son una unidad que indica cuántas moléculas de dióxido de carbono existen por cada millón de moléculas de aire.
Según el estudio, este valor es el más alto en al menos 2 millones de años, dato que el documento respalda con información del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC). Los otros dos gases de efecto invernadero más relevantes, el metano y el óxido nitroso, también alcanzaron concentraciones récord en 2026, de acuerdo con los promedios del año hasta la fecha recopilados por los autores.
Derretimiento intenso
En el mismo sentido, la criosfera (la porción del planeta cubierta por hielo) muestra un deterioro marcado. El grosor de los glaciares y la masa de hielo de Groenlandia cayeron a sus valores más bajos en los registros.
En las últimas décadas, la capa de hielo de Groenlandia atravesó una serie de episodios de derretimiento intenso que multiplicaron por seis el volumen de agua de deshielo en los veranos extremos. La extensión mínima del hielo marino ártico y la masa de hielo de la Antártida también se ubican cerca de mínimos históricos.
Uno de los hallazgos más alarmantes del reporte es la aparente aceleración del calentamiento global. De acuerdo con los datos recopilados por los autores, la tasa de calentamiento pasó de aproximadamente 0,05 °C por década entre 1880 y 1970 a 0,19 °C por década entre 1970 y 2010, y luego a 0,36 °C por década entre 2010 y 2024. Esto significa que el ritmo al que sube la temperatura global se triplicó en poco más de medio siglo. Una de las explicaciones posibles es la reducción de los aerosoles contaminantes, partículas en suspensión que antes bloqueaban parte del calentamiento provocado por los gases de efecto invernadero.
Los océanos también muestran señales preocupantes. El contenido de calor oceánico y el nivel del mar alcanzaron máximos históricos, según datos preliminares citados en el documento. La expansión térmica del agua de mar (el aumento de volumen que experimenta el agua al calentarse) representa aproximadamente el 56% del aumento del nivel del mar observado en las últimas décadas. A su vez, las olas de calor marinas aumentaron en frecuencia e intensidad, con efectos directos sobre el blanqueamiento de corales y la alteración de ecosistemas.
Te puede interesar: https://diarioelnorte.com.ar/sin-precedentes-en-intensidad-la-advertencia-de-la-organizacion-meteorologica-mundial-sobre-el-nino/
CO₂ e incendios
El estudio destaca una paradoja central: aunque las energías renovables crecen con rapidez, el consumo de combustibles fósiles también alcanzó un nuevo récord en 2025. Según los datos del informe, el petróleo creció un 1%, el carbón un 0,4% y el gas un 1,3%.
Las emisiones de CO₂ relacionadas con la energía superaron por primera vez los 41.000 millones de toneladas. Al mismo tiempo, el consumo de energía solar y eólica aumentó aproximadamente un 18% en 2025, pero las renovables aún representan una proporción mucho menor del consumo total que los combustibles fósiles.
En cuanto a los incendios forestales, la pérdida global de cobertura arbórea por fuego alcanzó los 10,8 millones de hectáreas en 2025, su tercer nivel más alto en los registros.
El documento señala que los incendios crean un ciclo de retroalimentación positiva: el fuego libera grandes cantidades de gases de efecto invernadero, lo que a su vez intensifica el calentamiento y favorece condiciones para más incendios.
El reporte también enumera una serie de eventos climáticos extremos ocurridos desde septiembre de 2025. Entre ellos, el huracán Melissa, de categoría 5, causó 95 muertes y más de USD12.200 millones en daños en el Caribe. En Indonesia, lluvias monzónicas en noviembre de 2025 provocaron 708 muertes. En Europa, la ola de calor en junio de 2026 causó aproximadamente 14.000 muertes en exceso, según una estimación preliminar citada en el documento.
Los autores del informe concluyen que, si bien el progreso actual resulta insuficiente para estabilizar el sistema climático, las decisiones tomadas en los próximos años serán determinantes.

