El reconocido chef argentino habló por primera vez en profundidad sobre el episodio que vivió durante una travesía en la montaña neuquina, donde sufrió un cuadro crítico que derivó en una internación de urgencia. Reconoció errores, reflexionó sobre el riesgo asumido y valoró el acompañamiento médico que le permitió recuperarse.

Christian Petersen habló a fondo sobre la experiencia extrema que vivió durante una excursión al volcán Lanín, en la provincia de Neuquén, una situación que estuvo a punto de costarle la vida y que lo obligó a una internación de urgencia tras presentar un grave cuadro de salud.
El cocinero relató que la travesía implicó un esfuerzo físico muy superior al que su cuerpo estaba preparado para afrontar. En ese contexto, reconoció que subestimó las señales de alerta y continuó avanzando pese a las dificultades. “Quizás me puse muy al límite”, admitió, al repasar las decisiones que tomó durante el ascenso.
Según explicó, el problema no estuvo únicamente en la exigencia física, sino también en una combinación de factores como la altura, el clima y la falta de una preparación adecuada para ese tipo de desafío. El deterioro de su estado de salud se produjo de manera progresiva hasta derivar en una situación crítica que requirió atención médica inmediata.
Petersen destacó el rol del equipo de profesionales que lo asistió y subrayó la importancia de escuchar al cuerpo, incluso en actividades que se realizan con entusiasmo o espíritu deportivo. En ese sentido, aseguró que la experiencia lo llevó a replantearse sus propios límites y a tomar mayor conciencia sobre los riesgos de la montaña.
Finalmente, el chef señaló que el episodio dejó una enseñanza profunda, tanto en lo personal como en lo humano, y remarcó que la recuperación fue posible gracias a la rápida intervención médica y al acompañamiento de su entorno más cercano.

