La declaración médica que pone bajo la lupa al abogado

NewsITe
Una médica del Sanatorio de la Trinidad de Palermo brindó un testimonio clave en la causa que investiga el choque fatal en la autopista Panamericana e involucró de lleno al abogado mediático Andrés Prieto Fasano. La profesional de la salud declaró ante la Justicia que el paciente mantenía un “discurso raro” y que se negó reiteradamente a realizarse análisis de sangre y orina, estudios de rutina en todo caso de politraumatismo.
La especialista relató que tomó intervención en la madrugada del 3 de julio, cuando Prieto Fasano ingresó a la guardia acompañado por una mujer que dijo ser su tía y por una joven que no se identificó. Antes, el abogado había sido atendido por otro médico, a quien le contó que había chocado contra un auto detenido en la Panamericana y que había recibido asistencia de una ambulancia en el lugar del siniestro.
Sin embargo, cuando la doctora volvió a interrogarlo, el relato cambió: según su nueva versión, él había sido embestido por otro vehículo y el impacto había provocado la activación del airbag. Esa inconsistencia fue uno de los puntos que la profesional destacó ante la Justicia, ya que consideró que el discurso del paciente era “difuso” y poco claro, lo que encendió las alarmas sobre su estado general.
Otro aspecto que llamó la atención de la médica fue la negativa terminante de Prieto Fasano a someterse a los análisis de laboratorio que le solicitaron para determinar la posible presencia de alcohol u otras sustancias en sangre. De acuerdo con su declaración, los enfermeros intentaron extraerle sangre al menos dos o tres veces, pero el abogado se rehusó en todas las oportunidades.
Negativa a los análisis y dudas sobre su estado
La médica sostuvo que le explicó con claridad al paciente que los estudios eran necesarios no solo por protocolo en casos de politraumatismos, sino también para definir qué medicación podía administrarse sin riesgo de interacciones adversas. Pese a las advertencias, el imputado se mantuvo firme en su negativa, por lo que la profesional dejó constancia formal de esa situación en la historia clínica.
Según el testimonio, la mujer que dijo ser la tía de Prieto Fasano intentó justificarlo ante la médica argumentando que el abogado tiene miedo a las agujas y que atravesaba un momento familiar complicado. Aun así, la profesional reiteró que se trataba de estudios indispensables y que la decisión de no realizarlos quedaría registrada en el expediente médico, dato que ahora toma relevancia para la investigación judicial.
- Inconsistencias en el relato del conductor sobre cómo ocurrió el choque.
- Rechazo sistemático a los análisis de sangre y orina, habituales en estos casos.
- Constancia escrita en la historia clínica de su negativa a los estudios.
- Cuadro clínico sin gravedad que contrasta con su aparición posterior en silla de ruedas.
La médica también puntualizó que, durante su permanencia en la guardia, Prieto Fasano consumió de manera constante café y agua, pero siguió sin aceptar los estudios. Más tarde, pidió el alta voluntaria, aunque finalmente fue convencido por su madre de permanecer internado para un mayor control y se lo derivó a una sala común para interconsulta con traumatología y cirugía, en función de una lesión en la mano y el diagnóstico de politraumatismo.
“Su discurso era difuso y necesitábamos saber, en caso de necesitarlo, qué medicación suministrarle porque si era la equivocada, podría hacer una interacción adversa”, declaró la médica.
La profesional aclaró que, según su evaluación, el cuadro de salud de Prieto Fasano no era grave ni le impedía movilizarse por sus propios medios. Este dato abre un nuevo interrogante sobre la imagen del abogado en silla de ruedas el día de su detención en Palermo, cuando fue arrestado en la vía pública junto a su madre y su hermano. La Justicia ahora deberá valorar el peso de este testimonio médico dentro del expediente que intenta reconstruir con precisión qué ocurrió aquella noche del choque fatal en la Panamericana.

