El gobierno de China pidió a Washington que levante de inmediato el embargo, retire a Cuba de su lista de “Estados patrocinadores del terrorismo” y respete el llamado de la comunidad internacional.

China instó este viernes a Estados Unidos a levantar de inmediato el bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba, así como a retirar a la isla de la lista de “Estados patrocinadores del terrorismo”. El reclamo fue formulado por el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Guo Jiakun, tras la reciente votación en la Asamblea General de la ONU.
El miércoles, la Asamblea General aprobó una resolución que exige el fin del embargo estadounidense con 165 votos a favor, siete en contra y 12 abstenciones. Estados Unidos volvió a votar en contra, acompañado por un reducido grupo de países.
Condena al bloqueo y respaldo internacional a Cuba
Guo calificó el embargo como un acto que viola gravemente las normas internacionales básicas y los principios de la Carta de las Naciones Unidas. Afirmó que las sanciones impuestas por Washington durante más de seis décadas han infringido el derecho de Cuba a la subsistencia y el desarrollo, causando grandes perjuicios a su pueblo.
El vocero remarcó que el resultado de la votación en la ONU refleja el amplio apoyo de la comunidad internacional al pueblo cubano en defensa de su soberanía y en rechazo a la injerencia extranjera. Según el funcionario, la decisión demuestra que el unilateralismo y la intimidación no cuentan con respaldo global.
Una postura sostenida por más de tres décadas
China ha votado a favor de resoluciones que condenan el bloqueo estadounidense durante 33 años consecutivos, reiterando su oposición a las sanciones unilaterales. Guo aseguró que su país continuará respaldando a Cuba en su resistencia frente a la injerencia externa y en la búsqueda de un desarrollo acorde con sus condiciones nacionales.
Con esta declaración, Beijing reafirma su histórica alianza política y económica con La Habana, en un contexto internacional donde crecen las críticas al embargo estadounidense, vigente desde 1962 y considerado por Naciones Unidas como una violación del derecho internacional.

