La inflación se enfría, pero el consumo empieza a reaccionar

NewsITe
China logró mantener a raya la inflación en enero, en un contexto de tibia pero persistente recuperación del consumo interno. Los últimos datos oficiales muestran que el país asiático combina una fuerte baja en energía y alimentos con una inflación subyacente que comienza a mostrar señales de mayor dinamismo.
De acuerdo con la Oficina Nacional de Estadísticas (NBS), el índice de precios al consumidor (IPC) subió 0,2% interanual en enero, muy por debajo de las tasas observadas en otras grandes economías. En paralelo, el IPC básico —que excluye alimentos y energía y se considera un termómetro más fino de la demanda interna— avanzó 0,8% en el mismo período.
La moderación del IPC general se explica, en parte, por un efecto estadístico vinculado al calendario del Año Nuevo chino. En 2025, la tradicional Fiesta de la Primavera cayó en enero y empujó al alza los precios de alimentos y servicios, dejando una base de comparación más alta para este año. A esto se suma una marcada baja en los costos energéticos, que alivió los bolsillos de hogares e industrias.
Alimentos y energía, los rubros que presionan a la baja
Según los datos de la NBS citados por la agencia Xinhua, los precios de los alimentos retrocedieron 0,7% interanual en enero de 2026, lo que restó alrededor de 0,11 puntos porcentuales al IPC. La caída de la energía fue aún más contundente: un 5% interanual, con un impacto contractivo estimado en 0,34 puntos porcentuales sobre el índice general.
Sin embargo, puertas adentro de la economía aparecen indicios de mayor tracción. En la comparación mes a mes, el IPC subyacente trepó 0,3%, el incremento más rápido en casi seis meses. Este movimiento sugiere una recuperación moderada pero persistente del consumo, especialmente en bienes industriales y servicios vinculados a la mejora de ingresos y expectativas.
Señales desde la industria y las políticas de estímulo
Los precios de los bienes de consumo industriales —sin contar energía— avanzaron 2,6% interanual, una aceleración de 0,1 punto porcentual respecto del mes previo. Para los analistas, este comportamiento refleja una mayor demanda en segmentos específicos, apoyada en la estabilización de la actividad manufacturera y en los estímulos oficiales.
Del lado de la producción, el índice de precios al productor (IPP) subió 0,4% en términos mensuales en enero, cuarto avance consecutivo. En la comparación interanual, la caída del IPP se redujo a 1,4%, desde el 1,9% registrado en diciembre, lo que apunta a un proceso gradual de normalización luego de un extenso período de presiones deflacionarias en la industria.
“Los datos muestran que la demanda de consumo ha seguido recuperándose y que la tendencia de crecimiento moderado del IPC subyacente se mantiene sin cambios”, evaluó Dong Lijuan, estadístico de la Oficina Nacional de Estadísticas.
Un plan de mediano plazo para fortalecer la demanda interna
Los últimos indicadores llegan en momentos en que el gobierno chino refuerza sus esfuerzos para apuntalar la demanda doméstica y compensar la desaceleración del comercio exterior. En enero, Pekín presentó un paquete de medidas fiscales y financieras destinado a impulsar el consumo de bienes durables, mejorar el acceso al crédito y estimular la inversión privada.
En paralelo, la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma trabaja en un plan estratégico para el período 2026-2030, con foco en la expansión de la demanda interna y la construcción de un mercado nacional más integrado. La apuesta oficial es generar un “círculo virtuoso” en el que la nueva demanda alimente una nueva oferta, impulsada por la innovación tecnológica, y esa nueva oferta genere a su vez más demanda, consolidando un esquema de crecimiento sustentado en el mercado interno.
En ese marco, el desempeño de los precios en enero es leído como una señal positiva: inflación contenida, espacio para políticas de estímulo y un consumo que, lentamente, empieza a despertar.

