Chile lanza un plan de modernización militar en el extremo sur

NewsITe
El gobierno de Chile anunció un fuerte refuerzo de su presencia militar en la Región de Magallanes, en el extremo sur del país, con la construcción de nuevas bases y la modernización de sus capacidades terrestres, aéreas y navales. El plan, presentado por el ministro de Defensa, Fernando Barros, tiene un horizonte de ejecución hasta 2043 y busca consolidar el control del espacio aéreo y marítimo que se extiende desde los Campos de Hielo hasta el Polo Sur.
Barros encabezó el anuncio en la Base Aérea de Chabunco, acompañado por altos mandos de las Fuerzas Armadas. Allí remarcó que la decisión responde a una política de Estado de largo plazo y no a movimientos coyunturales. “La defensa nacional no se improvisa, se planifica y se construye con años de antelación y visión de Estado”, sostuvo, al explicar que la inversión en equipamiento y en infraestructura está ligada a la protección de la soberanía y la integridad territorial.
El ministro confirmó además que su cartera no sufrirá el recorte del 3% de presupuesto inicialmente dispuesto para todos los ministerios, lo que permitirá sostener el programa de modernización. “Queremos asegurar que Chile cuente con las capacidades para resguardar su soberanía, integridad territorial y seguridad de sus habitantes”, afirmó, en declaraciones citadas por la agencia ANSA.
Una región clave para la proyección antártica
La Región de Magallanes es considerada por el oficialismo chileno como un punto neurálgico para la proyección hacia la Antártida y para el control de rutas marítimas internacionales. “Es nuestra puerta natural hacia la Antártica y un territorio donde convergen el continente, nuestras islas, el Estrecho de Magallanes, extensos espacios marítimos, rutas internacionales… Cuando decimos que Chile es tricontinental, aquí parte el concepto”, enfatizó Barros.
En esa línea, el funcionario describió una “estrategia integral” que incluye el fortalecimiento de la presencia terrestre, aérea y marítima; la mejora de la infraestructura y la logística; así como una mayor presencia permanente del Estado en esa zona austral. El objetivo, remarcó, es que la soberanía “no solo se declare, sino que se ejerza” de manera concreta en el terreno.
Reemplazo de aeronaves y modernización de equipos
Entre las principales medidas, el ministro anunció el reemplazo, en el corto plazo, de los aviones F-5 de la Fuerza Aérea de Chile (FACH) por aeronaves de cuarta o quinta generación. También está prevista la sustitución de los helicópteros Bell UH-1H y del actual sistema de transporte aéreo estratégico, hoy a cargo de los C-130 Hércules, claves para el abastecimiento de la base chilena en la Antártida y para la respuesta a emergencias.
A partir de 2027, se incorporarán cuatro aviones de patrullaje aéreo de largo alcance para vigilancia naval y otras cinco naves para operaciones específicas en el área antártica. En el plano terrestre, se modernizará la tecnología de los tanques blindados Leopard 1 y se avanzará en la renovación progresiva de otros equipos desplegados en la región.
Nuevas tecnologías y bases militares hasta 2043
- Incorporación de sistemas no tripulados y capacidades de guerra electrónica.
- Mejora de las comunicaciones seguras y de la protección de la fuerza.
- Desarrollo de nuevas capacidades de observación y respuesta rápida.
- Construcción de bases militares en sectores aún no cubiertos del territorio austral.
Según detalló Barros, la ampliación de la red de bases forma parte de un plan de modernización que involucra a las tres ramas de las Fuerzas Armadas chilenas, con proyección hasta 2043. La apuesta oficial es sostener una presencia “permanente y efectiva” en el sur, en un contexto de creciente interés internacional por la Antártida y por las rutas marítimas de alto valor estratégico.
Tensión reciente con la Argentina por el Estrecho de Magallanes
El contexto del anuncio está atravesado por un episodio de tensión diplomática con la Argentina, luego de declaraciones de autoridades militares y políticas argentinas que relativizaron la soberanía chilena sobre el Estrecho de Magallanes y que luego fueron rectificadas. El tema reavivó la sensibilidad en Santiago respecto del control de ese paso clave para la navegación mundial.
Tras esas fricciones, distintos referentes de la dirigencia chilena viajaron al sur. De acuerdo con el informe citado por medios italianos, visitaron la zona el presidente José Antonio Kast y la presidenta del Senado, Paulina Núñez, junto a un grupo de congresistas, en una señal política de respaldo a la posición oficial sobre la región.
“La soberanía no solo se declara, se ejerce”, resumió el ministro Fernando Barros al presentar el plan de fortalecimiento militar en Magallanes.
Con este programa de inversiones, Chile busca consolidar su rol como actor central en el cono sur antártico, garantizar su proyección tricontinental y dejar sentadas las bases de su política de defensa para las próximas dos décadas.

